Si bien hemos visto cómo estos eventos han logrado proporcionar un cierto apoyo sobre la moneda única, mantenemos nuestra opinión de que esto será tan sólo temporal y que la publicación del IPC estadounidense hoy a las 14:30 CET probablemente mantengan a la Reserva Federal en una línea dura más creíble, lo que beneficiaría comparativamente al dólar. Con el consenso apuntando a unos niveles elevados de inflación de los servicios básicos, probablemente se moderen las expectativas de que una ralentización del crecimiento y la normalización de las condiciones del mercado laboral faciliten la relajación de la Reserva Federal ya a finales del primer trimestre. De materializarse, y pese a que creemos que existe un margen considerable para que el EURUSD corrija a la baja, no esperamos que los datos de hoy desencadenen un reajuste directo del EURUSD hasta nuestra previsión a un mes de 1,07, ya que el cambio en las expectativas de tipos de EE.UU. probablemente se verá correspondido con un ajuste parcial de los tipos de la zona euro. Para que se cumplan nuestras previsiones a corto plazo, la variación en las sendas implícitas del BCE y de la Reserva Federal para 2024 tiene que ampliarse aún más, lo que creemos que dependerá de la próxima ronda de datos de crecimiento de la zona euro prevista para finales de mes.
Los mercados se han estado preparando para el informe del IPC de diciembre de EE.UU. de esta tarde durante la mayor parte de esta semana, con la acción de los precios en la mayoría de los pares de DM esencialmente plana en los últimos dos días, a la espera de información fresca para valorar los próximos pasos de la Reserva Federal. De hecho, las acciones y los bonos del Tesoro estadounidense mostraron ayer niveles muy bajos de volatilidad. La expectativa general es que, tras el repunte de noviembre, los datos de diciembre muestren que la tendencia a la desinflación de 2023 está empezando a llegar a su fin, de manera que el grado de persistencia de la inflación determinará a partir de ahora en gran medida el momento en que la Fed comience a recortar. Teniendo además en cuenta que los propios funcionarios de la Fed han expresado públicamente que no es necesario que la inflación vuelva al 2% para que se reduzca la restricción de la política monetaria, los mercados descontarán las posibilidades implícitas de recortes en función de la evolución de la inflación general y, en menor medida, de la subyacente, especialmente en términos interanuales. Esperamos que los componentes de la cesta básica, es decir, los que forman parte de la medida “supercore” de la Reserva Federal, serán los principales impulsores después de que el ritmo de crecimiento de los precios en el subíndice se duplicara con creces en noviembre.
Si se cumplen nuestras expectativas, los 17 puntos básicos de recortes previstos para marzo parecen exagerados y deberían corregir a la baja, ampliando la acción de los precios de la semana pasada a favor de una nueva subida del USD. Dicho esto, el informe de inflación de hoy presenta un riesgo de evento considerable, lo cual es comprensible si se tiene en cuenta que la valoración del mercado de la senda de relajación de la Reserva Federal se sitúa actualmente entre nuestra hipótesis de base de 125 y los 160 puntos básicos de recortes a finales de año.
El miércoles, la libra esterlina registró modestas ganancias frente al dólar, subiendo dos décimas durante la jornada y sumando otro 0,2% a primera hora de la mañana. A pesar de estos movimientos impulsados por el dólar, ayer el Gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, compareció ante el Comité Selecto del Tesoro para declarar ante el Parlamento. Como es habitual en este tipo de eventos, el Gobernador no reveló sus cartas, aunque sugirió que la «exuberancia» era uno de los mayores riesgos para la estabilidad financiera en el Reino Unido este año. Esto estaría en consonancia con nuestra hipótesis de base para la economía del Reino Unido, que se sitúa en el extremo más optimista de las previsiones para la inflación y el crecimiento del Reino Unido, y añade más peso a nuestro argumento de que es poco probable que el Comité de Política Monetaria recorte los tipos hasta la segunda mitad de este año, dados los continuos riesgos al alza percibidos por el Banco de Inglaterra. La próxima prueba clave de esta tesis se producirá mañana, con la publicación de las cifras del PIB de noviembre. Dado el crecimiento del 1,3% de las ventas al por menor, y las lecturas del PMI que volvieron a la expansión ese mes, esperamos ver un fuerte repunte de la actividad cuando se den a conocer las cifras de mañana. Aunque esto no excluiría una recesión técnica dadas las cifras de crecimiento débiles registradas en octubre, en conjunto esto debería pesar en contra de algunos de los escenarios más pesimistas para el crecimiento del Reino Unido, proporcionando apoyo a la libra esterlina hasta el fin de semana. Que esto permita o no a la GBPUSD cerrar la semana al alza dependerá en gran medida del informe de inflación de EE. UU. de hoy. En el caso de que se produzca una amplia puja del dólar, según nuestro escenario base, esperamos que los efectos positivos de los datos de crecimiento del viernes sobre la libra sean visibles en los cruces de la GBP.
Tras la volatilidad vivida en los mercados latinoamericanos el martes mientras en otras partes del globo los ánimos estaban más calmados, la acción de los precios se ha aplanado considerablemente durante la sesión de ayer, probablemente a la espera del último dato de inflación de EE. UU. que ayude a los mercados a valorar los próximos pasos de la Reserva Federal. En general, la sesión de ayer fue relativamente benigna para las divisas latinoamericanas que, pese a que cotizaron en un rango limitado, cerraron en verde frente al dólar estadounidense que cayó de manera amplia (ver USD). Tan solo el MXN y el COP registraron pérdidas, aunque éstas fueron tan sólo marginales. En especial en el caso del MXN creemos que efectivamente podría venir explicado por un posible reposicionamiento defensivo antes de la publicación del IPC de EE. UU., dada la estrecha relación de este dato y de la senda a seguir por la Reserva Federal con la hoja de ruta de Banxico. Como adelantamos ayer, el principal evento de hoy se centra en la publicación del último informe de inflación de la región esta semana. Con el consenso apuntando a una desaceleración tan sólo marginal del IPCA de diciembre de Brasil en términos interanuales, el principal foco de atención será tratar de determinar si el actual ritmo de recortes del BCB está en riesgo de cara a la segunda mitad del año. Esto es, además, consistente con el actual ritmo de crecimiento de los salarios y la fortaleza del consumo privado que probablemente mantendrán la inflación por encima del objetivo del 3% del banco a corto plazo.