Es un caso de libro el del intelectual José Luis Cordeiro, que desde hace más de una década viene siendo una figura prominente a nivel internacional (libros traducidos en medio mundo a decenas de idiomas) al abordar justamente la divulgación y la promoción de los estudios sobre longevidad y rejuvenecimiento biológico.
Sus aportaciones se han venido centrando en la difusión científica, la filosofía transhumanista y el impulso de iniciativas tecnológicas que buscan erradicar el envejecimiento como proceso irreversible. Cordeiro ha popularizado la idea de que el envejecimiento puede ser tratado como una enfermedad curable. En entrevistas y conferencias, afirma que “sabemos que es posible revertir el envejecimiento” gracias a avances en biotecnología y reprogramación celular y ahí queda su ‘bestseller’, de influencia intercontinental ahora recuperada, “La muerte de la muerte”.
Resulta chocante que lo que eran ideas o planteamientos marginales (así considerados por el ‘mainstream’)… ¡ahora sean precisamente el cogollo de ese mainstream! Entre otras razones, porque el tiempo le está dando la razón al pensador afincado en España que defendía un debate que tenía connotaciones éticas, filosóficas, económicas… y que tenía mucho fuste. Ahí está la criogenización, el papel de la inteligencia artificial en la medicina regenerativa… etcétera, etcétera, etcétera.
Qué gran paradoja que un debate de tanta altura y tantas aristas se haya situado en el foco más inmediato de las democracias occidentales… precisamente por una conversación de corrillo -mucho más que un chascarrillo- entre Putin y Xi Jinping. Nada más y nada menos.