Nacido en Vitoria el 20 de julio de 1951, en el seno de una familia vasca de honda raigambre, Guillermo Gortázar se licenció en Derecho (1975) y en Historia (1976) por la Universidad Complutense de Madrid. Su formación se completó con un máster en Historia en la Universidad de California San Diego (1982) gracias a una beca Fulbright, y culminó con el doctorado en Historia, cum laude, en la Complutense (1986). Aquella estancia estadounidense marcó un punto de inflexión en su pensamiento: de una militancia juvenil en Bandera Roja y el Partido Comunista de España —hasta 1975, como forma de oposición al franquismo— pasó a abrazar posiciones liberales y conservadoras que definirían su madurez intelectual.
Su carrera docente fue extensa y sólida. Tras ejercer como catedrático de instituto en distintos puntos de España, ingresó como profesor titular de Historia Contemporánea en la UNED en 1987, cargo que ocupó hasta su jubilación anticipada en 2014. Paralelamente desarrolló una intensa actividad investigadora centrada en la Restauración, la monarquía parlamentaria, el liberalismo vasco y la Transición española. Fue también abogado en ejercicio y socio director de un despacho madrileño.
En el terreno político, Gortázar ingresó en el Partido Popular en 1990, donde ocupó puestos de relevancia: secretario nacional de Formación, miembro del Comité Ejecutivo Nacional y diputado por Barcelona en las legislaturas V, VI y VII (1993-2001). Como portavoz de Medio Ambiente del Grupo Popular y delegado en la Unión Parlamentaria Internacional, defendió con firmeza las instituciones democráticas, la monarquía y un liberalismo económico y cultural. Su amistad con Alejo Vidal-Quadras y su carácter independiente —a veces crítico con la dirección del partido en épocas posteriores— le valieron el apelativo de “el último lord del PP”.Uno de sus legados más perdurables fue la Fundación Hispano Cubana, de la que fue fundador, secretario general (1996-2002) y presidente (2006-2018). Impulsó la Revista Hispano Cubana y se convirtió en una voz incansable por la democracia y los derechos humanos en Cuba, coordinando obras colectivas y discursos que denunciaban el régimen castrista y abogaban por una transición pacífica.
Pero sin duda, el aspecto más visible de su trayectoria fue su producción ensayística e historiográfica, que se intensificó en sus últimos años. Autor de una veintena de libros y centenares de artículos, destacó por su rigor documental y su estilo claro y combativo. Entre sus obras tempranas figuran Alfonso XIII, hombre de negocios (1986), un estudio pionero sobre la modernización económica durante la Restauración, y Como estudiar historia (1985, con Jesús Cruz).
En la madurez publicó títulos de gran calado: Nación y estado en la España liberal (1994, coordinador), Cien años de historia de Cuba (2000), El salón de los encuentros (2016), El fuerismo liberal vasco (2019), la biografía canónica Romanones: la transición fallida a la democracia (2021), El secreto de Franco: la Transición revisitada (2023), Un veraneo de muerte. San Sebastián 1936 (2024) y su último libro, El cesarismo presidencial (2025), una reflexión sobre las tentaciones autoritarias en las democracias modernas.
Sus textos combinaban erudición histórica con preocupación por el presente: revisó mitos de la Transición, analizó el peso de las élites en la España contemporánea y defendió la monarquía parlamentaria como marco de estabilidad. Fue columnista de medios como El Español y conferenciante habitual, siempre alejado de consignas y modas ideológicas.
Casado en primeras nupcias con la exministra Pilar del Castillo —con quien tuvo dos hijos—, se divorció años después y residió en sus últimos tiempos en Trujillo, donde gestionaba un hotel boutique en un palacio restaurado. Allí, rodeado de libros y amigos, continuó escribiendo hasta el final.
Guillermo Gortázar deja una huella profunda: la de un intelectual liberal que nunca abdicó de la verdad histórica ni del compromiso cívico. En tiempos de polarización, su obra recuerda que el rigor y la libertad de pensamiento son inseparables.
Ayér lloré su fallecimiento.
Descanse en paz un hombre que dedicó su vida a entender y defender la España plural y democrática.