Barbacid ha puesto su asunto en manos de un despacho de abogados, Novalex Boutique Legal, que ya se ha hecho cargo de conducir la controversia. El comunicado, fimado por el propio Barbacid, dice lo siguiente:
«Durante las últimas semanas vengo siendo objeto de una campaña mediática de insidias sin fundamento que pretende vincular mi proyecto de llevar a ensayos clínicos una triple terapia contra el cáncer de páncreas con un ánimo espurio de enriquecimiento a través de la empresa Vega Oncotargets. Nada más lejos de la realidad.
Como es sabido, los avances en esta investigación serán posibles gracias al compromiso de miles de ciudadanos que han aportado más de tres millones y medio de euros a través de un bizum establecido para este propósito por la Fundación CRIS contra el Cáncer el pasado mes de febrero.
Precisamente para evitar que estas insinuaciones sin fundamento puedan afectar a su puesta en marcha y a su posterior desarrollo, he decidido desvincularme por completo de Vega Oncotargets devolviendo a dicha empresa todas mis acciones, valoradas en 750 euros, así como de la titularidad de dos solicitudes de patentes pertenecientes al CNIO, independientemente de su nulo valor.
Por ello, apelo a la responsabilidad de los medios de comunicación que han difundido estos infundios que sean conscientes que los principales perjudicados por esta infame campaña son los enfermos de cáncer de páncreas, al generarse una injusta desconfianza sobre la investigación de un tratamiento que está ofreciendo resultados muy esperanzadores a nivel preclínico y que por culpa de ésta y otras campañas similares aún no ha podido ponerse en marcha, retrasando de esta forma su posible entrada en ensayos clínicos».
La fundación CRIS Contra el Cáncer, que lideró la campaña de recaudación de fondos para financiar una futura investigación basada en estos resultados, estudia qué pasos dará en los siguientes días, aunque informa de que los 3,6 millones de euros recaudados están en su poder y a la espera de definir el plan técnico.
En algunos medios científicos se ha echado en falta el timón de la Administración y del Gobierno de España, que debería haber respaldado sin fisuras la ingente y valorada labor investigadora de Mariano Barbacid, ya desde hace décadas, y muchos compañeros médicos y científicos han aprovechado la controversia para mostrarle su apoyo y de dirigir mensajes en medios, tertulias y a través de Redes Sociales para que los Científicos y los Médicos de España cuenten con medios y recursos suficientes para enfocar su labor investigadora, algo que en España, subrayan desde muchas fuentes, "lleva décadas sin existir".
Todo ello coincide además con una situación de absoluto desprestigio en el que está sumido el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), sumido en varias polémicas. El 26 de febrero de 2026, el Ministerio de Ciencia pidió el cese de José Manuel Bernabé, gerente del CNIO, tras conocerse un presunto caso de acoso de Bernabé a Laura Muñoz, exsecretaria general del centro. Distintos jefes de grupo del CNIO mostraron en una carta abierta su apoyo al gerente y denunciaron una campaña de desprestigio. Al día siguiente, el 27 de febrero, Bernabé renunció a su cargo tras cinco meses en el cargo. También se recordará que el Centro de Investigaciones Oncológicas habría dedicado a actividades artísticas tres millones desde 2018, todas ellas casualidades que no pueden ser cpoincidencias fortuitas, sino una campaña para demoler la ingente labor que se realiza desde el CNIO con escasísimos recursos y sometido a ingentes presiones.
Barbacid, nacido en 1949 y que por tanto cuenta con 76 años de edad, es de momento Jefe del Grupo de Oncología Experimental del (CNIO) y, después de su larga trayectoria no tiene que estar para cacerías de este tipo que daran al traste con algunas de las labores de investigación más importantes que se están desarrollando en España en este momento.