www.elmundofinanciero.com

De la especulación a la estrategia: las criptomonedas en la cartera de inversión a largo plazo

Álvaro Quesada, director de crecimiento de Lightyear.
Ampliar
Álvaro Quesada, director de crecimiento de Lightyear.

· Por Álvaro Quesada, director de crecimiento de Lightyear

lunes 29 de junio de 2026, 11:02h

La percepción de las criptomonedas ha cambiado mucho desde que surgieron hace ya casi dos décadas. En 2009 Bitcoin llegó como una revolución: una moneda descentralizada, diseñada para operar fuera de los sistemas financieros tradicionales, un proyecto sobre todo ideológico. Durante gran parte de su historia inicial, su precio estuvo impulsado más por la narrativa y la especulación que por sus propios fundamentos. Tras muchas fluctuaciones y rumores, alimentados por sus ciclos de auge y caída de 2017 y 2021, pareció instalarse la idea de que las criptomonedas eran, en esencia, un vehículo para el comercio especulativo.

Pero si algo tienen los mercados es la capacidad de forzar la maduración de los activos que sobreviven el tiempo suficiente. Así, junto con Bitcoin o Ethereum, las criptomonedas que han persistido a través de múltiples de esos ciclos han logrado desarrollar algo de lo que carecen otras: un historial. Y, mucho más importante, han conseguido la adopción institucional. La aprobación de los ETF de Bitcoin al contado en EE. UU. permitió por primera vez a los inversores tradicionales acceder a estos activos a través de vehículos regulados y, desde entonces, también ha favorecido la entrada de capital institucional en otros mercados.

En Europa, la introducción de la normativa sobre mercados de criptoactivos, MiCA, ha creado un marco regulatorio que exige a sus proveedores los mismos estándares de transparencia, custodia y protección al inversor que a las instituciones financieras tradicionales. La era de los proveedores no regulados que operan en zonas grises legales está llegando a su fin.

De especuladores a inversores a largo plazo

¿Y qué ha sucedido mientras tanto con los inversores? La imagen habitual del joven inversor en criptomonedas, con alta tolerancia al riesgo y pendiente de los precios a cada hora, está cada vez más alejada de la realidad. Según una encuesta que hemos realizado recientemente en Europa, la mayoría de los clientes que invierte en criptomonedas también tiene acciones, fondos y bonos. Es decir, son inversores diversificados que han incorporado las criptomonedas como un componente más de una cartera amplia. Es más, la mitad de ellos planea mantener sus criptomonedas durante cinco años o más.

Esta situación coincide con otros estudios que revelan, por ejemplo, que uno de cada cuatro inversores en las principales economías europeas -entre ellas España- posee criptomonedas¹. Y con otro realizado sobre inversores institucionales que concluye que la diversificación de cartera ha superado al potencial de rentabilidad a corto plazo como principal motivo para invertir en activos digitales, citado por el 57%². El inversor especulador no ha desaparecido, pero ahora convive, e incluso se ve superado en número, por un perfil diferente. Mientras tanto, la infraestructura para conectar a los principales actores financieros con los mercados de criptomonedas se está construyendo discretamente en segundo plano.

Y es que, el argumento a favor de las criptomonedas como herramienta de diversificación a largo plazo es cada vez más convincente. Sin embargo, el reto para los inversores no radica en el convencimiento, sino en la asesoría. El mundo de las criptomonedas sigue siendo uno de los entornos de inversión más complejos, donde miles de tokens compiten por captar la atención y se lanzan nuevos proyectos a diario.

Por eso es importante tener en cuenta una serie de principios básicos. El punto de partida sería acotar el campo: de las miles de criptomonedas existentes, sólo unas pocas cuentan realmente con un historial sólido, una liquidez interesante y el respaldo institucional necesario para reducir el riesgo de que un proyecto simplemente desaparezca. Entender, por ejemplo, la diferencia entre Bitcoin, que lleva operando más de 15 años y tiene un límite de suministro definido, y un token lanzado hace seis meses, es el primer y más importante filtro que un inversor puede aplicar.

Después hay que definir el tamaño de la inversión. La mayoría de los analistas financieros que defienden las criptomonedas en una cartera diversificada sugiere comenzar con una inversión conservadora: una asignación del 1 al 5 % ofrece una exposición interesante sin un riesgo sustancial para la cartera global. Y, por supuesto, tener en cuenta el coste. Muchas plataformas cobran una comisión inicial y después añaden comisiones a través del spread, la diferencia entre el precio mostrado y el precio real pagado. Conocer esta información desde el principio es fundamental.

Por último, y de ningún modo menos importante, la regulación. Como mencionábamos anteriormente, la ley MiCA ha creado una clara distinción entre proveedores regulados y no regulados, con estándares definidos para la custodia, la transparencia y la protección del inversor. Conocer cuáles son da a los inversores que aún dudan, la garantía para invertir en este tipo de activos.

Confluencia de las finanzas tradicionales y las nuevas

Durante la mayor parte de la historia de las criptomonedas, las decisiones de compra se basaban en la especulación: qué token subiría, qué narrativa seguiría el mercado... La ventaja de los inversores radicaba en interpretar el sentimiento del mercado, más que en analizar el valor. Si en 2017 los inversores se preguntaban si las criptomonedas eran reales y en 2021 si eran una burbuja, en 2026 ninguna de ellas es pertinente.

Hoy ha surgido un enfoque diferente, y se basa en las mismas preguntas que un inversor serio se plantearía sobre cualquier clase de activo: ¿Aporta esto una diversificación real? ¿Estoy pagando un coste transparente? ¿Está gestionado por un proveedor regulado?

Los inversores minoristas e institucionales ya piensan, de la misma forma, que las criptomonedas ya no son un fenómeno secundario. Y esta convergencia, más que cualquier fluctuación de precios, es lo que sugiere que el cambio de la especulación a la estrategia es permanente.

Fuentes:

1. https://www.bsdigital.com/media/wanfo4bj/en_20260421_boerse-stuttgart-digital_representative-study_crypto-interest-drives-european-investors-to-consider-switching-banks.pdf

2. https://www.ey.com/content/dam/ey-unified-site/ey-com/en-us/insights/financial-services/documents/ey-growing-enthusiasm-propels-digital-assets-into-the-mainstream.pdf

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)
Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+
0 comentarios