Para las organizaciones, este escenario supone un doble desafío. Por un lado, deben mantener la continuidad del negocio durante un periodo marcado por vacaciones y cambios en las plantillas. Por otro, proteger su identidad digital frente a campañas de suplantación que pueden afectar tanto a sus clientes como a su reputación.
"Las campañas de phishing evolucionan constantemente para adaptarse al contexto. En verano, el riesgo aumenta especialmente para las marcas cuya actividad y visibilidad se intensifican, ya que esa mayor exposición también las convierte en objetivos más atractivos para los ciberdelincuentes", explica Mónica Sorribas, Legal & Brand Protection Manager, de Ubilibet.
En esta particular ‘operación salida’ de los ciberdelincuentes, las organizaciones son uno de los objetivos prioritarios mediante la suplantación de su identidad corporativa e incluso de su página web, lo que pone en riesgo a los usuarios y clientes, así como a sus datos e información personal.
Empresas en riesgo en verano
Según Bitdefender Labs, solo entre diciembre de 2025 y abril de 2026 se distribuyeron más de 79 000 mensajes fraudulentos utilizando dominios web que imitan los de empresas y organismos reales. El objetivo es engañar a los usuarios que buscan entrar en las webs legítimas para realizar gestiones o comprar productos. Y, en muchos casos, lo consiguen.
“Los ciberdelincuentes utilizan cada vez más herramientas de automatización e inteligencia artificial para crear réplicas muy convincentes de las webs de bancos, aerolíneas, comercios u organismos públicos. Esto dificulta que los usuarios detecten el fraude y puede llevarlos a introducir datos personales o realizar pagos en páginas falsas”, alerta Mónica Sorribas.
Esto, además de ser un peligro para el usuario, que podría terminar perdiendo dinero o compartiendo datos sensibles con ciberdelincuentes, supone un problema para las empresas, ya que no solo pueden perder una venta potencial o la confianza de un usuario que empezará a desconfiar a partir de entonces, sino que se enfrentan a un riesgo reputacional difícil de reparar. “Cuando una web corporativa es clonada y los clientes caen en la trampa, el impacto va más allá de la pérdida económica: puede generar un daño reputacional difícil de reparar y erosionar la confianza en la marca. Además, en determinados casos pueden producirse reclamaciones o actuaciones de las autoridades si se aprecia falta de diligencia o algún incumplimiento normativo”, apunta Mónica Sorribas.
Cómo blindar una marca en Internet
Afortunadamente, y como destacan desde Ubilibet, proteger una marca en Internet es cada vez más asequible para las empresas, independientemente de su tamaño. Pero hay que saber enfocar el problema. “A menudo pensamos en antivirus, cortafuegos y otras medidas tradicionales, pero estas herramientas no bastan para proteger a una empresa. Cuando la marca opera y se relaciona con sus clientes en Internet, necesita medidas específicas para proteger su identidad digital frente a la suplantación y el uso abusivo de sus dominios”, explica Mónica Sorribas.
En este sentido, Ubilibet trabaja con marcas y empresas de todo el mundo en la protección de su identidad corporativa en Internet protegiendo no solo sus webs, sino también algo elemental como es su dominio. Y es que el éxito de las campañas de phishing radica en que las webs están cada vez mejor clonadas, pero también en que los dominios fraudulentos a veces son difíciles de distinguir de los reales, algo que también se ve favorecido si la empresa tiene demasiados dominios diferentes, dificultando al usuario saber cuáles son legítimos.
AbuseShield, la forma de blindar la identidad digital antes de que aparezca el fraude
La protección de la identidad digital de una empresa no pasa únicamente por reforzar sus sistemas de ciberseguridad internos. También requiere asegurar de forma preventiva aquellos nombres de dominio que podrían ser utilizados por terceros para suplantar su identidad digital y aprovecharse de la confianza que inspira su marca. Bloquear preventivamente estas variantes potencialmente abusivas ayuda a disminuir la superficie de ataque y dificulta que los ciberdelincuentes puedan utilizarlos para desarrollar campañas de fraude o suplantación.
Ante esta situación, Ubilibet ofrece AbuseShield, una solución diseñada para identificar de forma preventiva las variantes de dominio con mayor riesgo de suplantación y bloquearlas antes de que puedan ser utilizadas por terceros con fines fraudulentos. De esta forma, las organizaciones reducen el riesgo de que esas variantes sean utilizadas en futuras campañas de suplantación.
Por otro lado, AbuseShield utiliza la IA para reforzar la detección de las variantes de un dominio con mayor riesgo de abuso.
“AbuseShield analiza el dominio principal de la empresa e identifica automáticamente las variantes con mayor riesgo de ser registradas y utilizadas por terceros para suplantar la marca, crear webs falsas o lanzar campañas de phishing. Al bloquear preventivamente esas variantes, ayuda a reducir el riesgo de fraude y de daño reputacional”, explica Mónica Sorribas.
Es una forma de ir un paso por delante de los ciberdelincuentes, pero con un sistema automatizado que permite a las empresas protegerse sin necesidad de gestionar manualmente este tipo de amenazas. Una fórmula sencilla que ya están adoptando muchas empresas que quieren no ya un verano tranquilo para sus clientes, sino un inicio de curso seguro y protegido tras las vacaciones.