El comportamiento del mercado refleja una demanda sostenida en el tiempo, con una clara orientación hacia zonas de costa y una evolución desigual entre territorios, donde el interior peninsular mantiene una presencia muy reducida.
“Estamos ante una evolución que no es coyuntural, sino estructural. La demanda extranjera tiende a concentrarse de forma progresiva en determinados mercados del litoral, donde confluyen factores de atractivo residencial, estabilidad y alta demanda internacional”, señala Carles Ribes, CEO de The Barrio.
Barcelona y Madrid también crecen, pero a menor ritmo
Las grandes áreas urbanas también han registrado incrementos en la presencia de compradores extranjeros, aunque a niveles significativamente inferiores a los del litoral mediterráneo. Barcelona ha pasado del 7,77% al 13,87% en los últimos cinco años, mientras que Madrid ha aumentado del 4,08% al 6,85%.
“En las grandes capitales existe un aumento progresivo de la demanda extranjera, pero su comportamiento es distinto al de los mercados de costa. Aquí el componente residencial y de segunda vivienda pesa menos que en el litoral”, apunta Ribes.
Un mapa cada vez más desigual
El análisis de la evolución entre 2021 y 2026 muestra un mercado cada vez más concentrado en un número reducido de provincias, frente a un interior con niveles muy reducidos de participación.
En el caso de Sevilla, el peso de la compra extranjera apenas ha pasado del 1,26% al 2,56%, situándose entre las provincias con menor presencia de compradores internacionales, solo por encima de Badajoz, Cáceres, Jaén y Lugo.
“Esta concentración territorial tiene implicaciones relevantes, porque refuerza desequilibrios ya existentes en el mercado inmobiliario español y marca diferencias muy claras entre zonas”, añade el CEO de The Barrio.