UN 81% DE LAS EMPRESAS INCUMPLEN LA LEY DE INTEGRACIÓN
Las empresas siguen desaprovechando los beneficios fiscales por contratación de minusválidos
· Desconocen que la contratación de minusválidos puede reportar un ahorro de entre 9.000 € hasta 12.000 € por incremento de persona/año en sus plantillas, dependiendo del grado de discapacidad
domingo 17 de julio de 2016, 11:02h
Actualizado el: 21 de julio de 2016, 08:30h
Ayming, grupo international de Consultoría en Business Performance, ha hecho público en el día de hoy sus recomendaciones acerca de las fórmulas que las empresas pueden barajar para reducir la cuota a pagar en el impuesto sobre Sociedades. Los beneficios que establecen nuestra normativa pueden alcanzar el 75% de los gastos laborales por cada empleado minusválido contratado. El derecho a la deducción alcanza hoy en día, no sólo por los contratados a jornada completa y con contrato indefinido, sino también por trabajadores a tiempo parcial. Ceuta y Melilla son las ciudades autónomas con mayor tasa de actividad entre minusválidos (52,4%) y en el polo opuesto se encuentra Canarias (33,8%).
El 25 de julio finaliza el plazo para que las empresas presenten este impuesto correspondiente al ejercicio 2015 y una de las posibilidades más interesantes, al alcance de todas las empresas con más de 50 empleados y que sin embargo desaprovechan el 81% (*) al incumplir la Ley de Integración Social de los Minusválidos (LISMI), es la creación de empleo para este colectivo.
Existe una interesante deducción relacionada con los costes laborales, desconocida por muchos de los departamentos de recursos humanos y financieros de nuestro país, que puede reportar un ahorro de 9.000 euros por incremento de persona/año en el caso de contratar trabajadores discapacitados con un grado de discapacidad igual o superior al 33% y de 12.000 euros por incremento de persona/año si el grado de discapacidad del trabajador es de al menos el 65%.
David García Vázquez, Responsable Fiscal en Ayming, recomienda doblemente a las empresas por un lado, el cumplimiento de la Ley 13/1982, de 7 de abril, de Integración Social de los Minusválidos (LISMI), ya que las que cuentan con más de 50 trabajadores tienen la obligación de contratar a un número de trabajadores con discapacidad no inferior al 2% para el caso de empresas privadas y del 5% para empresas públicas; y por otro, que dejen de desaprovechar los beneficios que prevé la LISMI y que alcanzan el 75% de los gastos laborales por cada empleado minusválido contratado. Asimismo, para aquellas empresas que sí cumplen la LISMI, David García aconseja revisar la correcta aplicación del cálculo de esta deducción, con objeto de optimizar sus ahorros desde el punto de vista fiscal.
No es admisible que el porcentaje de empresas que incumple la ley sea tan alto, cuando la legislación contempla ahorros fiscales tan importantes para las que contratan personas con discapacidad. Además, si bien hasta hace poco el derecho a la deducción era sólo por los trabajadores contratados a jornada completa y con contrato indefinido, en la actualidad se amplía también por la contratación de trabajadores a tiempo parcial, computándose la cuantía deducible proporcionalmente al tiempo trabajado.
Para que nos demos cuenta del alcance del incumplimiento de la LISMI, los datos sobre el colectivo de minusválidos son más que elocuentes: la tasa de desempleo es del 32,2%, según el INE (7,8 veces superior al de las personas sin discapacidad). Sólo trabaja una de cada cuatro personas con discapacidad activa (25,7%) y por lo general en empresas de facility services (servicios de limpieza, jardinería, secretaría, alimentación, etc.).
Por Comunidades Autónomas, las mayores tasas de actividad entre personas con discapacidad se encuentran en el País Vasco (49%), la Comunidad Foral de Navarra (45,8%), la Región de Murcia (44,8%), y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla (52,4%). En el polo opuesto se encuentran Galicia (26,6%), Asturias (26,8%), Andalucía (33,3%) y Canarias (33,8%).
David García Vázquez insiste en no desaprovechar este importante beneficio fiscal, tanto por parte de las empresas que ya cumplen la LISMI, aplicando correctamente la deducción, como para las que aún no lo hacen, comprometiéndose con la creación de empleo para este colectivo. Consultoras en Business Performance como Ayming pueden ayudarles en todo el proceso.
Ayming es un grupo international líder de Consultoría en Business Performance, fruto de la fusión de Alma Consulting Group y Lowendalmasaï, implantado en 14 países: Alemania, Bélgica, Canadá, China, España, Francia, Hungría, Reino Unido, Japón, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa. En 2015 el Grupo, que cuenta con 1.500 consultores, ha alcanzado una cifra de negocio de 173 Millones de euros. Ayming aporta a las empresas un acompañamiento estratégico y operativo para hacer emerger y desarrollar de forma duradera su competitividad global, en cuatro grandes áreas de conocimiento: Recursos Humanos, Operaciones, Finanzas & Innovación.
La misión de Ayming se centra en el acompañamiento de la prevención y gestión de riesgos (asegurar), la optimización de los procesos, la organización y las finanzas (acelerar), el desarrollo de las estrategias de crecimiento y la reasignación de recursos (anticipar).