El sello distintivo, diseñado al efecto, se compone de una placa numerada y un certificado válido por un periodo de dos años. La concesión del documento aludido viene avalada por una comisión evaluadora independiente que vela por la transparencia del proceso de concesión de un certificado cuyo máximo nivel está representado por una puntuación de cinco estrellas.
Desde el punto de vista del cliente o comprador, el distintivo QCC posee un valor añadido que beneficia a los establecimientos titulares del citado sello de calidad. Adicionalmente, los comercios adheridos reciben información al día sobre la normativa legal vigente en materia de comercio y consumo y tienen a su disposición, entre otros instrumentos útiles, un servicio del Defensor del Cliente para adoptar resoluciones y solucionar conflictos que puedan surgir tanto en las relaciones con los clientes como con otras empresas.