“Lo primero que deberíamos indicar es que si Cataluña no fuese una entidad subestatal y fuera un país, se le habría aplicado hace mucho tiempo el artículo 7 de los Tratados porque la amenaza sistémica contra los derechos fundamentales es mucho más intensa que lo que nos escandaliza respecto a Polonia o Hungría”, recalcó. “Sin embargo, hay una ingeniera de fake news y manipulación que hace que muchas personas piensen que es al contrario”, añadió durante la presentación del “La bolsa o la vida”, coordinado por Josu Ugarte.
Asimismo, la eurodiputada magenta llamó la atención sobre el hecho de que los apoyos más importantes del independentismo para sus mentiras “son algunos de los nacional-populistas más severos que atacan a la democracia o al concepto de valores que tenemos en la UE”, como es el caso del N-VA flamenco.
“Es el momento en que España muestre ya que se ha acabado, que son manipulaciones y que hay que acabar con estas mentiras. Quienes están atentando contra todos los conceptos fundamentales de respeto del niño, que están defendiendo el adoctrinamiento, que vulneran la independencia de la justicia, la neutralidad de la administración pública, etc,,, son aquellos que están utilizando de una manera muy prevaricadora el poder público en Cataluña”.
En este sentido, consideró que los nacional-populistas que quieren atacar la manera en la que hemos construido Europa, necesitan debilitar a los Estados. “Atacar la reputación de nuestros países es un juego práctico y busca hacer ver que los agresores de esos valores, que no pasarían el examen democrático en Cataluña, son las víctimas”, agregó.
FONDOS PARA LA MENTIRA
Pagaza indicó que este juego se ha podido conseguir porque “se ha invertido mucho dinero, se ha prevaricado, se ha malversado, se han utilizado muchos años para que --mientras otros creábamos leyes para mejorar la vida de los ciudadanos-- ellos se dedicaran a ir en contra de la reputación de España”.
Como ejemplo, apuntó que no solo los independentistas catalanes han puesto en el centro de sus objetivos las relaciones internacionales. “También los amigos de los terroristas etarras, lo hicieron. El segundo capítulo económico de ETA eran las relaciones internacionales, es decir, el de mentir”, explicó.
”En el siglo XXI el relato funciona y debilita, pero no solo debilita a España, debilita a la UE y a lo que estamos construyendo. Es algo absolutamente suicida porque el coste de la no España sería grande, pero el coste de la no Europa sería que quedaríamos a la deriva en un mundo en el que iraníes y rusos podrían tener muchas más opciones”, agregó.
A la vista está que España no solo tiene enemigos en su interior, sino en el exterior de nuestras fronteras, que ayudan y animan a los sectores que han optado por la vía más violenta y traumática de rutura con el resto de España.