Las acciones de los mercados emergentes volvieron a verse sometidos a presión. Las grandes ventas registradas en los mercados mundiales en octubre trajo consigo nuevas caídas, llevando los índices de los mercados emergentes a los niveles observados a principios del año pasado. En los últimos 12 meses, el Índice MSCI de Mercados Emergentes en euros ha perdido un 10,1 %. A pesar de esta volatilidad (global), hay motivos para creer que, en comparación con otras regiones, los mercados emergentes sí ofrecen valor. Probablemente el mercado ya ha descontado muchos de los problemas que provocaron el deterioro de la confianza inversora (como las preocupaciones por una guerra comercial y la mayor fortaleza del dólar). El dólar se ha estabilizado y el banco central chino ha inyectado liquidez al mercado por lo que, en los meses venideros, deberíamos notar los efectos.
El Índice MSCI de Mercados Emergentes cotiza actualmente a un múltiplo de precio-beneficios previstos (PER) de 10,4 veces, ligeramente superior a los mínimos de agosto de 2015 y principios de 2016.
Sin embargo, lo que ocultan estas cifras generales de rentabilidad y múltiplos de PER es que últimamente el rendimiento de los títulos de “valor” ha sido superior al de los de “crecimiento”: el valor ha mantenido un crecimiento mejor en los mercados de todas las regiones desde principios de octubre. En los mercados emergentes, en cambio, los resultados de los títulos de valor llevan siendo mejores desde finales de julio. Tal vez no sea de extrañar, teniendo en cuenta la reciente prudencia en las valoraciones de algunos valores defensivos y tecnológicos y la subida del precio del petróleo. Pero esto, ¿podría también anunciar el inicio de la rotación desde los títulos de crecimiento hacia los de valor que tanto se ha hecho esperar?
Si puede decirse que las operaciones del conjunto de los mercados emergentes se están llevando a cabo con un múltiplo de valoración bajo, entonces el Artemis Global Emerging Markets Fund resulta incluso más barato. El promedio de la relación precio-beneficios previstos de nuestra cartera es de 7,5 veces, lo que supone un 28 % de descuento con respecto al mercado. Esto la sitúa cerca de su mínimo histórico en lo que respecta a su relación precio-beneficios previstos relativa (véase el gráfico 3). Además, aunque la rentabilidad del fondo ha superado a la de su índice en los últimos meses, ha mantenido un buen descuento. Su inclinación hacia los títulos de valor sigue siendo un factor diferenciador dentro del grupo de sus homólogos.
Por países, las mayores posiciones sobreponderadas del fondo se concentran en China y Rusia, y sus mayores posiciones infraponderadas en los mercados de Corea del Sur y Taiwán, sumamente tecnológicos. Por sectores, preferimos los de la energía, los servicios públicos y la construcción. Hemos reducido nuestra exposición a los segmentos más comprados de los mercados, como la tecnología y los bienes de consumo.
De cara al futuro, creemos que el descuento del fondo con respecto al mercado debería serle beneficioso. En nuestra opinión, los mercados emergentes siguen ofreciendo acceso a empresas líderes a nivel mundial con unas valoraciones que suelen ser mucho más atractivas que en el resto del mundo.