En España existen distintos factores que hacen que la relación entre votos recibidos y escaños adjudicados no sea exacta. Por ejemplo, en las últimas elecciones al Congreso, mientras Ciudadanos necesitó 97.618 votos por representante, este ratio fue de 57.243 apoyos por escaño en el caso del Partido Nacionalista Vasco. La aplicación de la
Ley d'Hondt y la existencia de circunscripciones, unas mucho más pobladas que otras, impide la proporcionalidad exacta entre los apoyos y la representación real.