Fernando Lanzaco dio un paso decidido a la política, desde su pertenencia al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, en momentos difíciles de la Transición: aceptó la oferta de Adolfo Suárez para encabezar una candidatura al Congreso por el recién creado CDS, cuando el partido solo logró mantener un resultado testimonial, salvándose el escaño de Suárez mientras se extinguía UCD.

Cuatro años después, Fernando Lanzaco volvió a ser requerido para formar parte de la candidatura del CDS para la Comunidad de Madrid. Fue el momento estelar con un resultado de diecisiete diputados, hasta que la deriva a la bipolarización condujo a la pérdida de apoyo electoral al partido. El fino instinto político de Fernando supo entrever el final del proyecto centrista al que dedicó tanto empeño. Hemos recordado juntos, como miembros de la Asociación para la Defensa de los Valores de la Transición, lo que significó el compromiso de tantas personas para llevarla a cabo superando diferencias políticas. Algunos de sus artículos en el blog de la Fundación Emprendedores, de la que era Patrono, lo demuestran, aunque no descubren la otra dimensión de Fernando Lanzaco, como era su lealtad y su extraordinaria calidad humana.
Sirvan estas breves líneas para rendir homenaje a un hombre que dedicó tantos años de su vida a contribuir a intentar hacer mejor la vida de sus compatriotas.
A Isabel, su viuda y a sus hijos e hijas, nuestra más sentida condolencia.