Sin embargo, en algunas empresas, bien sea por decisión del trabajador o mandato de los empleadores, los horarios de trabajo sufren alteraciones con respecto a su cumplimiento. Es por ello, que el 12 de mayo entró en vigor un nuevo Real Decreto-Ley de control de horarios, que fue creado con la finalidad de optimizar la reforma laboral que se estableció en el año 2012.
En tal sentido, hoy te hablaremos sobre qué consiste este nuevo decreto, y cuáles serán los beneficios que éste aportará de ahora en adelante, a todos los trabajadores españoles.
¿De qué trata la Ley de Control de Horarios?
Se trata de un decreto de cumplimiento obligatorio para las empresas, donde se establece la implementación de un sistema que permita controlar el horario de entrada y salida de cada uno de los trabajadores. Si quieres tener más info aquí te hablaremos sobre los objetivos que se pretenden lograr con esta ley.
Para empezar, a través de dicho sistema será posible registrar las horas efectivas trabajadas por los empleados, lo cual permitirá manejar mejor el tema de las ausencias en las jornadas. Asimismo, se podrán constatar las horas extras que realicen los empleados, y así determinar una retribución correspondiente a las mismas, ya que lo que sucedía antes de este decreto, es que estas horas adicionales muchas veces no eran pagadas con un importe justo o se ignoraba el tiempo de descanso necesario por ellas.
Por otra parte, toda empresa que viole el cumplimiento de esta obligatoriedad, tendrá que pagar multas que van desde los 60€ hasta los 625€ por infracciones de carácter leve, y hasta 187.515€ si son infracciones muy graves.
Los beneficios para los trabajadores
Esta ley está pensada principalmente para el bienestar de los empleados. Por lo tanto, los beneficios que ésta les ofrece son:
- Se luchará en contra de la inestabilidad laboral. Mediante un sistema de control de horarios, es posible tener un registro certero de las horas de entrada y salida que presenten cada uno de los trabajadores, con lo que se podrán contar las horas exactas trabajadas, incluyendo las adicionales, para pagarlas justamente. De esta manera, se estaría evitando el problema de la falta de retribución o compensación de las mismas.
- Información verídica de la eficacia de los empleados. Se podrá realizar un análisis entre las horas trabajadas y el cumplimiento de los objetivos, por lo que, si se observa un desequilibrio, el empleador está en la obligación de ajustar las cargas de estos trabajadores según sean sus condiciones y necesidades.
- Los horarios serán transparentes. El registro de horarios será de dominio de todos los empleados, por lo que éstos sabrán cuánto han trabajado durante la semana, el mes, e incluso, el año.
Finalmente, debido a que los trabajadores serán conocedores del horario exacto que deben cumplir, su autoestima se elevará debido a que sentirán que tienen más control sobre su tiempo, lo cual se traducirá en una mayor productividad en el campo laboral.