Llega estos días al coqueto Teatro Lara de Madrid, y de manera muy oportuna, La gran ofensa, una comedia de tan arriesgado como acertado planteamiento que pone sobre la mesa un debate muy actual: el de dónde están los límites del humor. Y que tiene además el acierto de dejar la responsabilidad de decidir sobre tan espinoso tema a quien en realidad más ha de decir sobre el asunto: el público.
La historia toma como partida una base muy real y muy en la onda de sus creadores, que no son otros que El Terrat, la productora de televisión responsable de programas como La Resistencia o Late Motiv.
Un par de cómicos (Cristian Valencia y Dani Amor), que se van ganando la vida con monólogos en los que suelen recurrir a chistes que bien podríamos calificar de “arriesgados”, tienen la oportunidad de debutar nada menos que en el programa de Buenafuente. Y claro, con la cosa de salir en un programa de máxima audiencia, los chicos, con sus chistes arriesgados, acaban dando el salto definitivo a la fama, tienen miles de retuits y me gustas en twitter y…, lo que no esperaban, les cae una demanda.
Ocurre que a los muchachos se les va la mano en un chiste sobre los atentados de Las Ramblas de Barcelona, y claro, es lo que tienen los programas de la tele, que los ve mucha gente, incluso Mateu, una de las víctimas del atentado (Artur Busquets), al que no le cae nada bien el chistecito.
Pero no hay de qué preocuparse, porque la cosa no es para tanto, y además, nuestros amigos van a contar con la inestimable ayuda de una tal María Pilar (Betsy Túrnez), la que faltaba para completar el lío, una abogada de dudosa reputación y algún que otro vicio inconfesable. Hasta que lo confiesa, auque tampoco hacía demasiada falta.
Lo sorprendente de La gran ofensa es que pese al planteamiento en clave de comedia que sustenta la obra, en la que hay momentos verdaderamente alocados y divertidísimos, la función sabe desenvolverse a la perfección haciendo equilibrios sobre el delgado filo de la irreverencia. Es más, en el propio programa de mano se advierte al espectador, uno no sabe si como parte de la guasa o curándose en salud, que la obra incluye “material sensible” que algunos espectadores pudieran encontrar “ofensivo o molesto”.
Que cada cual lo interprete como quiera, que es de lo que al final aquí se trata. Porque el ultimo recurso con el que termina la función, el de dejar que los propios espectadores sean quienes juzguen a los humoristas, va en esta misma línea, y viene a decirnos que esos límites sobre los que llevamos preguntándonos desde que empezó la función no deberían ser tanto cosa de jueces y abogados, sino que se los debería marcar a sí mismo cada hijo de vecino.
https://youtu.be/LcYTeyeveBY
La gran ofensa
Teatro Lara
Dramaturgia: Dani Amor, Oriol Pérez, Serapi Soler y Cristian Valencia.
Reparto: Dani Amor, Artur Busquets, Betsy Túrnez y Cristian Valencia.
Dirección: Oriol Pérez y Serapi Soler.