Respecto a los tres pilares que componen el sistema de pensiones (público, empresarial e individual, respectivamente), Gregorio Gil de Rozas, miembro de la Junta de Gobierno del Instituto de Actuarios Españoles, ha señalado que “nos gustaría que, antes del 31 de diciembre, hubiera movimiento en el desarrollo del segundo pilar” porque – continúa – “si no lo logramos, estamos quitándole capacidad de ahorro a los españoles”.
Tanto Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research, como Ángel de la Fuente, director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) presentes también en el acto han coincidido al afirmar que “cualquier medida que vaya dirigida a reducir el ahorro a largo plazo es un error” y que “no se puede intentar desarrollar el segundo pilar destruyendo el tercer pilar”.
Suecia, el modelo referente
Doménech no ha dudado en señalar al modelo sueco como ejemplo a seguir por el sistema público de pensiones en nuestro país. “Suecia es un referente en el sistema del bienestar. Hace tres décadas aseguró la sostenibilidad del primer pilar desarrollando el segundo y el tercero”, con un modelo de cuentas nocionales y adscripción automática.
En la era pre-Covid (2019), el déficit estructural del sistema público de pensiones ya era equivalente al 1,5% del PIB, unos 1.000 euros por cotizante a la Seguridad Social. Estos datos ponen de relieve el reto que afronta España. “Como la tasa de dependencia va a aumentar, las previsiones apuntan a que este déficit se va a multiplicar por cuatro en los próximos 25 a 30 años, hasta el 6%”, según los cálculos ofrecidos por el responsable de Análisis Económico de la entidad financiera.
Por su parte, de la Fuente ha enfatizado que, con la situación actual, el Estado tendría que aportar entre un tercio y la mitad de sus ingresos tributarios al año para soportar las pensiones. Sin embargo esto es irrealizable, por tanto, “habría que buscar soluciones más equilibradas, partiendo de que tenemos pensiones más altas de las que nos podemos permitir” ha concluido.
La edad de jubilación en proporción a la esperanza de vida
Pese a que la tasa de sustitución española de la pensión pública en relación al último salario está en el 83,5% - una de las más altas – las estimaciones pasan por su progresiva reducción ya que “cada pensión nueva entra al sistema con un déficit actuarial”, es decir, “que a lo largo de su vida laboral, la persona en cuestión ha cotizado menos de lo que va a recibir cuando se jubile”, ha puesto en contexto el experto de BBVA.
Las posibles soluciones para un sistema de pensiones sostenible, según De la Fuente, podrían ser “aumentar los años trabajados si aumenta la esperanza de vida”, al tiempo que “habría que organizar el sistema fiscal en su conjunto, quizá no solo fomentar los planes de pensiones privados”.
Daniel Lacalle y Miguel Sebastián intentan arrojar algo de luz
El broche a esta tercera jornada lo han puesto dos economistas de renombre: Daniel Lacalle y Miguel Sebastián, profesores de esta disciplina en el IE Business School y el Instituto Complutense de Análisis Económico (ICAE), respectivamente.
Sus intervenciones han girado en torno a un debate que ha retomado algunos asuntos como el futuro de las pensiones, cuyo sistema ha sido calificado por Lacalle como un “triple problema” que comprende el “económico, demográfico y de inversión”. El economista considera que el sistema de reparto es “imposible de sostener” en una sociedad como la española si no hay “mayor inversión y mayor entrada de capital en nuestro país”.
Por su parte, Sebastián considera que hacer frente al reto de las pensiones no puede afrontarse mediante “una fórmula mágica”, requiere un “paquete de medidas” que contemple, por ejemplo “la compatibilización de la pensión con otras fuentes de ingreso, así como incentivar el retraso de la edad de jubilación".
Sobre la recuperación económica, el profesor del ICAE considera que “va a depender del ritmo de vacunación” agregando además “que en Europa no está yendo bien”. “Eso sí continúa cuando llegue dicha recuperación, superará las estimaciones de crecimiento que están realizando las instituciones”.
Por su parte, Lacalle cree que “cuanto más tarde la recuperación, peor va a ser la salida”, ya que “los problemas de largo plazo se van haciendo más severos”. El economista ha destacado que “ninguno de los países de la Eurozona, y España el que menos, ha tomado medidas serias para salir de esta crisis fortaleciendo la productividad, la inversión y atrayendo capital”.