El poder adquisitivo de los españoles es un 3,1% inferior a 2008
En este escenario, cabe destacar que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que el poder adquisitivo en España es, actualmente, un 3,1% inferior a lo que se registraba en el 2008. Esta disminución constata los efectos negativos de la inflación y la crisis energética en los hogares españoles, lo que repercute de forma directa en la calidad de vida de la ciudadanía. Sin embargo, las grandes consecuencias también se están viendo especialmente reflejadas en los resultados de las compañías, lo que está generando dificultades en las empresas para promocionar y subir sueldos a sus profesionales, y para mantener o ampliar los puestos de trabajo existentes.
Sílvia Balcells, directora general de Synergie España, afirma que “la situación actual de crisis influye directamente en la calidad del empleo, ya que las compañías tienen más dificultades para aumentar plantilla, subir salarios o mejorar condiciones”. “Los más perjudicados son los jóvenes que buscan una primera oportunidad laboral y, en general, también se ven afectados los trabajadores menos cualificados” añade Balcells.
Claves para minimizar el impacto de la crisis en el ámbito laboral
Es evidente que los efectos de la inflación y la crisis del sector energético influirán de forma directa en la estabilidad y el desarrollo del mercado laboral. Por esta razón, Synergie, multinacional de RRHH, comparte las claves para minimizar el impacto de esta situación en el empleo:
Importancia de la negociación colectiva. Cuando una situación afecta de forma generalizada a un sector, lo más importante es agrupar las preocupaciones y solicitar mejoras de forma colectiva. En el contexto actual, “el diálogo entre empresas, instituciones públicas y trabajadores es indispensable para encontrar soluciones que ayuden a minimizar los efectos que la crisis actual está provocando en el mercado laboral” comentan desde Synergie.
Implicación de las instituciones públicas. “Incentivar políticas de ayudas económicas e incentivos fiscales en favor del tejido empresarial ayudaría a minimizar el impacto que está causando la escalada de precios y la crisis energética en el mercado laboral” explican desde Synergie. Sin embargo, reconocen que “para que estas medidas sean efectivas es necesario que las compañías trasladen a los organismos correspondientes cuáles están siendo sus principales dificultades y qué tipo de ayudas requieren”.
Explorar otras vías para evitar el despido. La reducción de márgenes provocará que muchas empresas vean en el recorte de personal una solución para reducir costes, pero desde Synergie defienden que “retener el talento es importante en las situaciones de inestabilidad y es más recomendable estudiar otras vías que permitan reducir costes a la par que retener a los profesionales en la empresa”.
Reforzar las políticas de bienestar para empleados. En los últimos años se viene impulsando la importancia del salario emocional, que hace referencia a todos aquellos aspectos cualitativos que se enfocan en satisfacer las necesidades personales, familiares y profesionales de los empleados. “En momentos de incertidumbre es vital que las empresas apuesten por cuidar el bienestar de sus empleados a través de medidas como una mayor flexibilidad horaria, una firme defensa de la conciliación familiar o una comunicación fluida entre los distintos niveles de una organización” reconoce Sílvia Balcells.
Impulsar medidas de eficiencia energética para reducir costes. “Las compañías deben pensar en iniciar su proceso de transición energética hacia energías renovables que minimicen los costes fijos” explican desde Synergie. Así pues, la situación actual debe servir para impulsar un cambio en las políticas de consumo energético del tejido empresarial. En este sentido, resulta imprescindible que las compañías tengan en cuenta si pueden optar a las ayudas para la transición energética impulsadas por el Gobierno. Teniendo en cuenta el escenario actual, desde Synergie, han puesto en marcha el ‘Plan Climático 2022-2025’. Bajo el epígrafe ‘Synergie for Climate’, la compañía impulsa medidas que reducirán de forma significativa su impacto medioambiental. El primer paso para este proyecto implica una Evaluación de la Huella de Carbono del Grupo y la puesta en marcha de un conjunto de iniciativas para reducirla. “Ecologizar la flota de automóviles, aislar y mejorar las instalaciones para hacerlas más eficientes, promover los desplazamientos despacho-domicilio de forma ecológica e incentivar la reducción y el reciclaje de residuos son algunas de las medidas que se llevan a cabo”, explica Sílvia Balcells.