Lo cierto es que, en España, comenzamos a cuidarnos a una temprana edad, y el cliente ha evolucionado, ya no sólo busca un concepto de belleza exterior. Es innegable que la salud física está completamente relacionada con las sensaciones, las emociones, y los sentimientos.
La estética no es sólo apariencia exterior. De hecho, la palabra proviene del griego "aisthetiké" y hace referencia a la percepción de los sentidos, sensaciones o sensibilidad.
“Cada vez más, se usan técnicas y productos preventivos antes que reconstructivos. Pero el consumidor exige algo más. No solo basta con tener los mejores productos y la mejor aparatología en las clínicas profesionales, sino que se busca una experiencia basada en sensaciones.” explican desde Be Beauty.
Y es que esa es la tendencia: bienestar, experiencia, resultados naturales y momentos únicos.
“Según el 60% de los clientes, se valora mucho la experiencia de compra y los nuevos hábitos de consumo se unifican. Y los profesionales debemos escuchar esa demanda” explican desde una de las marcas que destacan dentro del sector, Be Beauty, una franquicia de estética 360º con 17 centros a nivel nacional y que prevé la apertura de tres nuevos establecimientos este último trimestre de 2022.
La enseña ha sabido adelantarse a las nuevas tendencias del consumidor y el mercado basándose, precisamente, en la demanda. Su modelo de negocio unifica experiencia de compra, sensaciones, los últimos avances en estética avanzada y aparatología, ubicación, marketing y puesta en escena.
De hecho, para el próximo 2023 el sector prevé un crecimiento en torno al 3% y Be Beauty ya cuenta con nuevos conceptos de marca que buscan fusionar antiguos rituales de belleza basados en las sensaciones y emociones con tecnología de última generación.
En resumen, el concepto de estética ha vuelto a sus orígenes, recuperando su esencia original, interior y exterior como un concepto único e indivisible.