La eficiencia energética implica optimizar los usos y el rendimiento de las instalaciones, permitiendo con ello mayor control del consumo y del gasto.
La protección y el compromiso para proteger el planeta y el medioambiente ha pasado de ser una opción para convertirse en una necesidad para velar por el futuro de las nuevas generaciones. Por eso, cada vez son más los incentivos para implantar soluciones de eficiencia energética en nuestras empresas y hogares.
"Está en juego el futuro de nuestro planeta", ha advertido la Asociación, que insiste en que es “imperante” acelerar la transición energética y hacer un uso racional de la energía. “Lo primero que debemos hacer es optimizar los consumos a través de la eficiencia energética y luego introducir las energías renovables”, ha incidido.
Actualmente existen muchas ayudas públicas y financiación disponible para incentivar las inversiones en eficiencia energética y energías renovables, procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, los fondos Next Generation-EU y/o los actuales Presupuestos Generales del Estado para 2023.
Para A3E, es importante que se contemple la eficiencia energética como una prioridad en la agenda tanto nacional como europea. “La eficiencia energética requiere de mayor apoyo público que las energías renovables, ya que, siendo igualmente importantes ambas, para alcanzar los objetivos de descarbonización, la primera es más invisible y el concepto más complejo”, ha señalado López-Nava.