Un dato que en España se eleva hasta el 75%, cinco puntos por encima de hace doce meses, lo que la sitúa entre el top 5 de países europeos más convencidos de que un conflicto internacional entre grandes potencias suceda, compartiendo porcentaje con Francia y los Países Bajos. Por encima, Irlanda, en primera posición (80%), seguido de Bélgica y Rumania que comparten porcentaje (77%).
Llama la atención el dato de Ucrania en este sentido, ya que, a pesar de su situación actual, se sitúa en las posiciones bajas de la tabla, entre los países que menos porcentaje de población (70%) piensa que una tercera guerra mundial sucederá en los próximos 25 años. Entre estos países también se encuentra Alemania, con un dato aún más bajo, 63%.
La economía es más importante que la fuerza militar, aún así, existe un consenso generalizado en aumentar en gasto de defensa
Dado el alto nivel de globalización e interconexiones económicas entre países, el llamado hard power o poder duro ha quedado relegado a un segundo plano. Así lo refleja la opinión, de media, del 77% de la población mundial, que considera que el poder económico es mucho más importante en los asuntos mundiales que el potencial militar, un porcentaje que solo baja un punto respecto al estudio de 2021. Algo que contrasta con que, a nivel global y de media, un 64% de la ciudadanía cree que sus países deben gastar más en defensa, una opinión que experimenta un notable crecimiento de 13 puntos en comparación al año pasado.
Todos los países muestran un crecimiento respecto al año pasado en este aspecto, apoyando el incremento en el gasto militar, y es que la sensación de que el mundo cada vez es más peligroso es una percepción mayoritaria y creciente. Aunque es cierto, que hay grandes diferencias entre países y más en concreto, a nivel europeo. Ucrania con un 92% lidera la lista, algo que no sorprende a nadie, y el resto de los países mantienen la tendencia de años anteriores: países en los que el apoyo a aumentar el gasto militar es elevado, este año ha aumentado aún más, como es el caso de Polonia con un 81%, que experimenta un aumento de 16 puntos, y Suecia, con un incremento destacable de 12 puntos, que se sitúa en el tercer puesto del ranking europeo (76%). Por su parte, Países Bajos, Francia, Reino Unido y Alemania, donde el año pasado solo la mitad de la población se mostraba a favor, este año han sufrido una importante subida ampliando este apoyo entre el 71% y el 65%. En cambio, los países donde menos gente está a favor de aumentar el gasto militar, como son Bélgica, España, Hungría e Italia, también han experimentado un aumento, pero consiguiendo solo el apoyo de la mitad de la población. Mencionar que, de todos los países europeos, España es el que sufre un incremento más bajo, aumentando en 7 puntos respecto a 2021, lo que supone que un 51% de la población estaría a favor. Esto la sitúa como el tercer país europeo que menos apoyo recibe a subir el gasto en defensa, solo por detrás de Hungría (46%) e Italia (43%).
¿Nos sentimos amenazados por la tecnología?
Por otro lado, la población también percibe que el desarrollo en el ámbito tecnológico y digital tendrá un impacto negativo en la sociedad. 6 de cada 10 (57%), de media mundial, cree que la tecnología digital socavará las libertades democráticas tal y como las conocemos hoy en día, incrementándose 2 puntos respecto al último año. Un supuesto que la población española también comparte a niveles similares (55%), aumentando en 5 puntos en comparación con 2021.
Sobre el estudio
Estos son los resultados de una encuesta de 33 mercados realizada por Ipsos en su plataforma online Global Advisor. Ipsos entrevistó a un total de 32.507 adultos de entre 18 y 74 años en Estados Unidos, Canadá, Malasia, Sudáfrica y Turquía, de entre 20 y 74 años en Tailandia, de entre 21 y 74 años en Indonesia y de entre 16 y 74 años en otros 27 mercados entre el viernes 23 de septiembre y el viernes 7 de octubre de 2022.
La muestra consiste en aproximadamente 1.000 individuos en cada uno de los países de Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, China continental, Colombia, Emiratos Árabes Unidos, España, Francia, Gran Bretaña, India, Indonesia, Italia, Japón, Malasia, México, Países Bajos, Perú, Polonia, Rumanía, Sudáfrica, Suecia, Tailandia y Ucrania, y 500 individuos en cada uno de los países de Hungría, República de Irlanda y Turquía.
Las muestras de Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Canadá, Corea del Sur, España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Hungría, Italia, Japón, Países Bajos, Polonia y Rumanía pueden considerarse representativas de su población adulta general menor de 75 años.
Las muestras de Arabia Saudí, Brasil, Chile, China continental, Colombia, India, Indonesia, Irlanda, Malasia, México, Perú, Sudáfrica, Tailandia, Turquía, Ucrania y los Emiratos Árabes Unidos son más urbanas, más educadas y/o más ricas que la población general. Los resultados de la encuesta de estos países deben considerarse como un reflejo de las opiniones del segmento más "conectado" de su población.
Los datos se ponderan para que la composición de la muestra de cada mercado refleje lo mejor posible el perfil demográfico de la población adulta según los datos del censo más reciente.
"La media global de los países" refleja el resultado medio de todos los países y mercados en los que se ha realizado la encuesta. No se ha ajustado al tamaño de la población de cada país o mercado y no pretende sugerir un resultado total.
Cuando los resultados no suman 100 o la "diferencia" parece ser +/-1 más/menos que la real, esto puede deberse al redondeo, a las respuestas múltiples o a la exclusión de las respuestas "no sabe" o no declaradas.
La precisión de las encuestas en línea de Ipsos se calcula utilizando un intervalo de credibilidad con una encuesta de 1.000 con una precisión de +/- 3,5 puntos porcentuales y de 500 con una precisión de +/- 5,0 puntos porcentuales. Para más información sobre el uso de los intervalos de credibilidad por parte de Ipsos, visita el sitio web de Ipsos.
La publicación de estos resultados se rige por las normas y reglamentos locales.