Así, la contratación ha bajado en este mes de abril y lo ha hecho en todos los parámetros, salvo en el de los fijos discontinuos, que ha registrado más contratos que en marzo.
En el mes pasado, los fijos discontinuos supusieron casi dos quintos del total de la contratación indefinida. En total, “la contratación indefinida precaria supone casi el 60 % de este tipo de contratos. Bien por tratarse de jornada parcial o por ser contratos discontinuos. A esto nos referimos con subempleo, personas que no están paradas, pero tampoco tienen un puesto de trabajo que les dé para vivir”, se reafirma Pérez.
El secretario general de USO también se fija en las altas y bajas de la Seguridad Social, “que, como cifras absolutas, también nos muestran un dato positivo, con una subida de la afiliación media y una cifra total que ya sobrepasa los 20,6 millones de cotizantes. Sin embargo, la afiliación sigue pecando de los mismos achaques de siempre: bajas los viernes y bajas el último día del mes. Ahí se ve la volatilidad del empleo, el uso del comodín que es el fijo discontinuo o el despido barato de los indefinidos, más rentable que cotizar un fin de semana”.
Por último, y atendiendo precisamente a estas altas, “se ve que, como es habitual, la contratación ha estado ligada a la hostelería, con la Semana Santa y el puente de mayo, que comenzó en abril. 120.000 de esas nuevas altas se dieron en el sector. El cambio que necesita España es, ante todo, un cambio de modelo productivo, donde dejemos de ver la creación de empleo siempre en períodos vacacionales. Porque de nada sirve firmar 17 millones de contratos al año si el paro baja únicamente en 200.000 personas con ellos y, además, con jornadas parciales”, remarca Joaquín Pérez.