Los resultados apuntan hacia la posibilidad de que exista compatibilidad técnica de un potencial euro digital con las actuales infraestructuras de pago, lo que permitiría su reutilización en función de las decisiones de diseño que adopte el Eurosistema. Esta aproximación contribuiría a un diseño del euro digital eficiente, permitiendo la generación de sinergias económicas y operativas al poder aprovechar soluciones ya ampliamente adoptadas por el mercado y los servicios de valor existentes como, por ejemplo, Bizum y facilitaría además su convivencia con otras soluciones de pago.
En particular, Bizum está preparado para interconectarse con otros potenciales servicios europeos. También podrían aprovecharse sus mecanismos existentes de alta de usuarios, portabilidad entre entidades, autenticación, procesamiento de transacciones, prevención y gestión del fraude junto con otros servicios de procesamiento o estándares disponibles actualmente (ej. pagos instantáneos), asegurando el nivel de garantías, seguridad y privacidad ofrecido por medios de pago actuales también en un futuro euro digital. Además, este enfoque podría ayudar a reducir el importante esfuerzo que requeriría el despliegue de una infraestructura completamente nueva.
Adicionalmente, se facilitaría la adopción y entendimiento del euro digital por parte de consumidores y empresas, ya que la nueva moneda digital quedaría integrada dentro de una experiencia de usuario rápida, cómoda y segura, ya conocida y utilizada por más de la mitad de la población española. En este sentido, la PoC ha puesto de manifiesto la importancia de definir una experiencia de uso igualmente sencilla para el pago offline, principal valor diferencial que aportaría el euro digital frente a las soluciones existentes.
Por todo ello, las entidades financieras participantes ratifican su firme intención de continuar colaborando con el Eurosistema para la definición del posible futuro euro digital que permita aprovechar las infraestructuras existentes y contribuya a desarrollar un sistema de pagos europeo más competitivo .
Preparación para el euro digital
El Eurosistema decidirá si continuar con el proyecto de preparación, de lo que se conoce como moneda digital de banco central (Central Bank Digital Currency o CBDC) o euro digital, una vez concluya la actual fase de investigación, que arrancó 2021 y que finalizará este mes de octubre.
A raíz de esta fase exploratoria, un conjunto de entidades financieras del sector (formado por Banco Santander, BBVA, Banco Sabadell, CaixaBank, Unicaja Banco, Kutxabank, Grupo Caja Rural, Ibercaja, Grupo Cajamar, Abanca, Bankinter, Laboral Kutxa, Evo Banco, Banca March, Cecabank, Eurocaja Rural, Caja de Ingenieros, Banca Pueyo, Banco Mediolanum, Cajalmendralejo, Arquia Banca, Banco Caminos, Caixa Guissona, Caixa Ontinyent, Deutsche Bank, ING, N26, Openbank, Orange Bank, Targobank) crearon un grupo de trabajo, junto a compañías interbancarias especializadas en servicios de medios de pago (Bizum, Iberpay y Redsys), para lanzar esta PoC con el objetivo de preparar al sector ante la eventual emisión de esta moneda digital por parte del BCE.