"Los currículums constituyen la gran oportunidad para que las organizaciones conozcan mejor a sus candidatos, por lo que su autenticidad es clave. Aunque la IA generativa tiene la capacidad de completar eficazmente tareas repetitivas o plantillas, tiene varias limitaciones cuando se trata de replicar el toque humano. La tecnología está ahí para ayudarte, pero debe ser usada con prudencia para que el CV no deje de representar de forma fidedigna a la persona. Es un documento que debe transmitir la pasión y el entusiasmo del candidato, y ahí la IA puede ser un complemento, pero no un sustitutivo", razona James Milligan, director Global de Tecnología de HAYS.
Un programa para crear CVs por IA puede identificar palabras clave y frases relevantes relacionadas con la actividad de la empresa que está en proceso de selección. Sin embargo, si el documento se ciñe a este tipo de contenidos sin una personalización posterior, corre el riesgo de sonar genérico y similar al de otros candidatos que utilicen la misma herramienta de IA. A eso se añade que no refleja ninguna forma de inteligencia emocional del candidato, lo que puede redundar en una clara desventaja.
"Los responsables de selección y contratación leen cientos de solicitudes cada día y, a veces, puede resultar obvio cuando alguien ha utilizado la IA para redactar su CV. Ninguna tecnología puede replicar el pensamiento crítico, el matiz humano y la personalidad de cada candidato. Al menos, aún no", añade Milligan.
Los expertos de HAYS insisten en que no tiene sentido “demonizar” la IA generativa que puede ser útil en varios aspectos, como generar ideas, recopilar información y estructurar respuestas. Asimismo, estas herramientas pueden generar preguntas específicas para un puesto de trabajo a las que los candidatos pueden enfrentarse en una entrevista, además de proporcionar comentarios que mejoren las respuestas en el transcurso del proceso de selección.