A lo largo de su carrera, Margarita Santana ha demostrado su versatilidad especializándose en derecho penal económico, delito fiscal, blanqueo de capitales y delitos societarios, al mismo tiempo que creaba un equipo de trabajo multidisciplinar. Asimismo, también puede presumir de ser fundadora del Comité de normalización sobre compliance tributario UNE 19602 y de haber dirigido congresos nacionales e internacionales de especialización en compliance y gestión de riesgos delictuales.
En 2007, Margarita Santana decidió fundar su propia boutique de litigación, formando un equipo multidisciplinar que se distingue por ofrecer un asesoramiento integral y un acompañamiento individualizado del cliente a lo largo de todo el proceso, para lo cual cuenta con distintas áreas de especialización entre las que se encuentra el primer departamento de Inteligencia Artificial en un despacho de abogados.
“El éxito es relativo. Creo en el trabajo diario, en la ilusión en lo que haces y en la cultura del esfuerzo", afirma Santana. Su enfoque perfeccionista y su involucración absoluta en cada caso han sido claves para el éxito del despacho.
Entre sus logros más recientes se encuentran asuntos tan complejos como “el caso Vitaldent”, la representación de múltiples afectados por fraudes en criptomonedas en el caso “OUBITA” o la sentencia absolutoria obtenida en la Audiencia Provincial de Lugo por el denominado ‘fraude de telefonía’, en la que tras 15 años de litigación logró la absolución de sus clientes acusados de delito fiscal. Además, también fue clave en el caso del Frente Atlético por la muerte de Jimmy, en el que logró sacar de prisión a sus clientes, injustamente encarcelados durante 6 meses, tras demostrar errores en el atestado y en la identificación de los verdaderos autores.
Actualmente Santana Lorenzo lidera la defensa de una importante cadena de restauración internacional que ha sido víctima de diversos delitos de odio, y la protección al honor y propia imagen de diversos “youtubers” e “influencers” frente a “haters” en redes sociales , un asunto complejo que ha generado un gran interés mediático poniendo a prueba su habilidad para elaborar estrategia y de defensa y comunicación en situaciones sensibles.
"No siempre los asuntos de interés mediático son los más satisfactorios para un abogado. De hecho, intento evitarlos, pero algunos, como la acusación por delito de odio, son necesarios para la defensa de derechos fundamentales", comenta.