El libro, con una muy cuidada parte gráfica e icónica, ordena, teniendo muy en cuenta el grado de dificultad, de las masas batidas a las escaldadas, de las azucaradas a las fermentadas o las hojaldradas… con un apartado especial para tartas de queso, postres de restaurante, tartas clásicas o los denominados bocados dulces.
A lo largo de las páginas de la obra se palpa ese estilo siempre muy cercano y didáctico de Rocío Arroyo, que la hizo uno de los rostros conocidos de ‘Canal Cocina’ y que ahora le genera tanta notoriedad y seguimiento en las redes sociales.
Todos los capítulos se introducen con una parte teórica y básica. Entrando en el terreno práctico, el recetario se compone de elaboraciones de dificultad baja, media y alta. Rocío, mediante explicaciones claras y sencillas, busca que sus creaciones sean totalmente accesibles. No sólo hay que destacar los trucos proporcionados, sino toda una introducción genérica que abarca desde las materias primas fundamentales (harinas, grasas, azúcares o chocolates) hasta el uso de cada uno de los utensilios empleados.
De las torrijas caramelizadas a los croissants, de los macarons a los roscones de Reyes, de los buñuelos de viento a los financiers… pocas dudas quedan de que el ‘Manual práctico de repostería’ está llamado a convertirse en uno de los libros de estas tan dulces fechas.