- ¡Oiga! ¿Es el enemigo?
- What?
- Sí, ese, Tramp ¡Que se ponga!
- Who are you?
- Es que quería pedirle que a ver si puede parar un rato la guerra, porque no sabe lo mal que lo estamos pasando por aquí.
- This is the White House. Who do you want to call?
- Mire, es que a veces no nos sabemos explicar bien los que no hemos ido a la Universidad. Resulta que me gustaría explicarle al Tramp ese que lo de las balas es un error.
- Are you crazy?
- Sí, es que verá, nosotros tenemos pistolas, pero no tenemos lo de dentro, entonces le habíamos pedido a los de las sinagogas que nos mandasen balas para así poder defendernos, pero parece que alguien que está en contra nuestra les ha dicho que no las mande y…
- Please, who are you?
- No, no soy juaryu, ya le he dicho que yo no he ido a la Universidad. Pero creo que su jefe tampoco, o si fue, hizo muchas pellas. Pero, déjeme que le explique, nosotros necesitamos las balas, porque lo de luchar con palos nos viene grande. Había pensado que podríamos llegar a un acuerdo para que el Netanyaju ese nos enviara las balas vía la Casa Blanca, o sea que se las envía al Tramp y el Tramp a nosotros, y así todos contentos. Eso sí, que no nos cobre los aranceles esos, porque entonces se nos sale de presupuesto, y como no tenemos, pues a lo mejor no podemos pagarle.
- I can’t understand you. Please speak in english.
- Sí, eso, como le decía es un tema importante, porque si el Putin ese manda a los rusos no vamos a tener balas para todos y lo mismo se nos plantan en el Retiro en tres días.
- It is the last advise. Please tell me what do you want.
- Yo es que preferiría hablar con Tramp, porque estoy seguro de que le convenzo. Soy muy persuasivo, Vd. sabe. Cuando le cuente como el sargento me ha dicho que cave una trinchera y luego me han dado un tirachinas seguro que me entiende. La verdad señorita…, no sé, no me siento muy seguro.
- Mire, buen hombre, si no le he colgado es porque soy de Cuenca, y puedo hasta entenderle, pero mire, a pesar de llevar trabajando en la Casa Blanca durante veinte años, me he tenido que comprar un Tesla, lo he tenido que pintar de naranja, he tenido que convencer a los del FBI que Cuenca no está en Venezuela, y así y todo tengo la sensación de que me vigilan. ¿Es Vd. consciente de que la CIA puede rastrear esta llamada y enviar un comando para neutralizarle? Está hablando de balas en relación con el presidente Trump; eso es algo como decir bomba en un avión. La CIA ha ido a vigilar a mi primo porque hace mascletás es las Fallas.
- Pues eso, ahora que ya habla Vd. bien, ya le puedo decir que quiero que se ponga Tramp. Yo creo que puedo convencerle de que nos eche una mano con esto de las balas. Además, como es Vd. de Cuenca, le puedo enviar unos zarajos que hace mi prima y que están de rechupete.
- Pero, buen hombre, por qué no se va a dormir la mona y deja libre la línea.
- Sí es eso, si dejamos libre la línea los rusos pueden avanzar y no es lo mismo disparar balas que tirarles las pistolas a ver si les damos. Además, yo no sé ruso y ellos seguro que no me entienden si les pido que paren la guerra durante un rato hasta que recojamos las pistolas para volver a lanzárselas.
- Lo siento, señor, espero que resuelva Vd. sus problemas, pero yo no puedo ayudarle. Además, el presidente no habla español y no le caen precisamente bien los hispanos.
- ¡Huy! Mejor me lo pone. Seguro que si me conociera cambiaría de opinión y a lo mejor ni nos pone los aranceles.
- Adiós, buenos días…. Y yo que creía que tenía problemas porque vivo en el Bronx.
Es evidente que no se puede uno ni acercar al nivel cómico de Gila, pero lo que sí es cierto es que es posible que nuestros policías vayan a tener problemas para rellenar los cargadores de las pistolas adquiridas a Israel, al igual que para cubrir el problema de tecnología que tendríamos si dejamos de tener el apoyo que necesitamos en relación con los ciberataques.
Hace un par de años, se produjo una situación similar con Argelia, nuestro por entonces principal suministrador de gas a través de la empresa Sonatrach, y todavía no sabemos por qué se produjo ese acercamiento a Marruecos a costa de nuestra tradicional amistad con Argelia, lo cual se tradujo en un incremento significativo del coste de esta materia prima.
Soy consciente de que la actitud de Netanyahu en relación con el pueblo gazatí no es correcta y que, una vez que cese en el poder, la situación se reconducirá, pero si hay un dirigente europeo que se esté significando en contra del pueblo israelí, ese es Pedro Sánchez y, al igual que ocurrió con el conflicto con Argelia, no tenía ninguna necesidad de significarse, porque está actuando en nombre del pueblo español y tiene que mirar por nuestros intereses, en lugar de alimentar su ego.
El círculo cada vez se va cerrando más y los asuntos judiciales, las prácticas heterodoxas y, en algunos casos, la mediocridad en la gestión, están haciendo que España sea un país ingobernable. Sin presupuestos, sin mayoría para aprobar leyes y convalidar decretos y, por qué no decirlo, sin ideas para resolver los acuciantes problemas que representan la insostenibilidad del sistema público de pensiones y del déficit de viviendas sociales que permita a los ciudadanos tener un lugar digno donde vivir, es muy difícil que esa “marca España” que, al parecer, es sobre lo que escribió nuestro excelso Presidente, pueda aguantar los procelosos avatares de la geopolítica internacional en la que estamos circunscritos.
A veces, como hizo en 1996 Felipe González, cuando no consiguió aprobar la ley de presupuestos en el Congreso, es mejor convocar elecciones para que el pueblo democráticamente hable en las urnas. Sí ya sé que eso supondría su muerte política, pero es mejor estar enterrado en paz que no vagar como alma en pena durante dos años perseguido por uno de los jinetes del Apocalipsis, sí ese que lleva una sábana por vestimenta y porta una guadaña. Y es que cuando uno asume el papel de “El Enemigo” tiene que saber a qué se arriesga.
¿Alguien piensa que dentro de veinticinco años un presentador invitará a un programa en prime time a Pedro Sánchez como hizo Pablo Motos con Felipe González? O mucho me equivoco o al final tendrá que imitar a Zapatero y mendigar que le dejen dar alguna conferencia en Caracas.