El policía asegura que su empresa, CENYT, se limitó a elaborar informes, pero deja entrever una trama de connivencias institucionales que culminaron en el encarcelamiento del activista justo antes de acudir al Tribunal de Justicia de la UE para cuestionar la legalidad de las cláusulas suelo bancarias.
Pineda, a consecuencia de aquella causa, pasó cuatro años en prisión preventiva. Una causa por la que fue finalmente absuelto por el Tribunal Supremo y que ha llevado al empresario, ahora retirado, a presentar una querella contra el BBVA, su anterior presidente, Francisco González, y ocho personas por lo que solicita una compensación económica de 196.318.993 €.
También solicita 20 millones € por el perjuicio sufrido en su honor, intimidad y propia imagen, al considerar que su imputación y condena en primera instancia por la Audiencia Nacional, supuso «la absoluta destrucción de su persona pública, a su muerte civil y a la pérdida irrevocable de confianza por parte de la sociedad, en su conjunto, y de los consumidores en particular».
Respecto a mi conocimiento de Ausbanc y Luis Pineda, Villarejo dice que fue a mediados de los años 90 cuando supe de la asociación del señor Pineda, con ocasión de un problema de alguien cercano, que sufrió un engaño y un acoso sexual por un director de una oficina del banco BSCH. Y para ejercer las acciones contra dicho sujeto, le recomendaron que, para que surgiera un buen efecto, se afiliara a dicha asociación. Un error, ha asegurado, al desconocer que dicho banco ya mantenía, desde hacía tiempo, un acuerdo de significativa colaboración económica con el señor Pineda.
Por lo que dice conocer Villarejo, fue decisiva la intervención del CNI, con ocasión de la actuación en el caso Nóos de Manos Limpias, que entonces se la vinculaba al señor Pineda, y ante el aparente chantaje que se pretendía hacer en esta causa, en el sentido de retirar la acusación popular a cambio de una importante cantidad económica. Al afectar a la Casa Real, el servicio secreto decidió actuar en comandita con el BBVA y que fuera el banco quien asumiera los costos de tal actuación.
Asegura no faltar a la verdad afirmando que el BBVA, el CNI y altos mandos policiales urdieron destruir al presidente de Ausbanc porque se había convertido en un peligro. Al margen de que el sistema financiero pudiera verse afectado por las actuaciones judiciales que hacía el señor Pineda, el detonante de actuar contra él y contra el señor Bernad fue el hecho de haber rebasado el límite, al ir contra la Infanta Cristina en el caso Nóos.