Desde su experiencia en la expansión de uno de los grupos agroindustriales más grandes de Centroamérica, Juan Milton ha comprendido que el financiamiento adecuado puede acelerar la innovación, profesionalizar estructuras y abrir puertas en mercados donde la reputación y las alianzas valen más que la publicidad. Pero también ha visto cómo un financiamiento mal estructurado puede comprometer el control estratégico, limitar la flexibilidad y arrastrar a los emprendedores a una espiral de deuda o dependencia.
“No todo capital es bueno. Y en economías emergentes, donde los márgenes de error son más estrechos, escoger con quién te asocias financieramente es tan importante como escoger el modelo de negocio”, afirma. En esta columna, comparte su visión sobre cómo identificar capital estratégico, preparar un negocio para captar inversión y qué elementos deben considerar hoy los emprendedores que buscan escalar sus operaciones en entornos desafiantes.
Las claves del financiamiento inteligente en mercados en desarrollo: aportes de Juan Milton Guillermo Molina Botrán
Uno de los puntos más insistentes en la visión de Molina Botrán es que el financiamiento debe ser entendido como un proceso, no como una meta puntual. Es un camino que empieza mucho antes de la ronda de inversión y continúa incluso después del cierre financiero. Todo empieza —según afirma— con la claridad del propósito: “Un emprendimiento sin una narrativa sólida, sin propósito claro ni proyección a largo plazo, difícilmente atraerá el tipo de inversionista que realmente aporta valor”.
Por eso, insiste en que el primer paso es profesionalizar la estructura de negocio: tener estados financieros bien presentados, un plan de crecimiento realista, métricas claras de impacto, y un modelo de gobernanza que transmita confianza. En su experiencia, los fondos internacionales o los inversionistas buscan transparencia, compromiso y consistencia.
Pero más allá de la preparación documental, lo esencial es comprender qué tipo de capital se necesita. Juan Milton propone distinguir entre tres grandes tipos de financiamiento estratégico:
- Capital de crecimiento: Es aquel que permite escalar un modelo de negocio que ya ha demostrado tracción. Ideal para empresas con productos validados y necesidad de expandirse rápidamente a nuevos mercados o aumentar su capacidad operativa.
- Capital inteligente: Es el que viene acompañado de asesoría, redes de contactos, experiencia sectorial o apertura de nuevos canales. Este tipo de inversión es preferible al capital meramente financiero, pues reduce la curva de aprendizaje y acelera la integración en ecosistemas complejos.
- Capital de impacto: Es el que proviene de fondos interesados en generar resultados sociales o ambientales positivos. Para Juan Milton, este tipo de inversión será cada vez más relevante, especialmente en sectores como la agroindustria, las energías limpias, la educación o la salud.
En todos los casos, recomienda evitar decisiones apresuradas. “A veces, la desesperación por crecer hace que los emprendedores acepten condiciones que los atan a socios que no comparten su visión o que impiden futuras rondas más grandes. Es clave pensar con visión de portafolio: cada ronda debe fortalecer la posición estratégica del negocio, no debilitarla”.
Juan Molina Botrán: Oportunidades para estructurar alianzas financieras en economías emergentes
Frente a los desafíos estructurales de financiamiento en países en desarrollo —como tasas de interés altas, acceso limitado al capital de riesgo o escasa institucionalidad—, Juan Milton Guillermo Molina identifica una tendencia creciente: el surgimiento de alianzas híbridas que combinan fondos públicos, capital privado y recursos multilaterales.
Estas alianzas pueden adoptar la forma de fondos de coinversión, fideicomisos de garantía, bonos de impacto o fondos de riesgo compartido. En todos los casos, el objetivo es reducir el riesgo individual de los inversionistas, ampliar la cobertura de proyectos y facilitar el acceso de empresas emergentes a capital que, de otra forma, sería inaccesible.
Pero advierte: el acceso más fácil al financiamiento también implica mayores responsabilidades. “Captar fondos no es el éxito. El éxito es multiplicar ese capital, generar valor, y rendir cuentas con transparencia. Una mala gestión de una ronda de inversión puede cerrar más puertas de las que abre”.
Juan Molina Botrán: ¿Cómo preparar una empresa para captar inversión estratégica?
La reflexión de Molina Botrán se convierte en una guía para aquellos emprendedores que desean profesionalizar su camino de crecimiento. Para él, existen cinco pasos esenciales para preparar una empresa que aspire a captar inversión de forma inteligente:
- Clarificar el propósito y modelo de negocio: Una empresa con identidad clara, propósito definido y una propuesta de valor diferenciada genera mayor atracción para el capital estratégico.
- Desarrollar un buen gobierno corporativo: Aunque no se tenga un consejo formal, es vital establecer prácticas de toma de decisiones, revisión de resultados y controles internos.
- Tener datos e indicadores claros: Lo que no se mide, no se mejora. Y lo que no se puede mostrar con datos, difícilmente se puede vender a un inversionista.
- Mapear aliados estratégicos y construir relaciones: Antes de buscar fondos, hay que construir una red de contactos, mentores y organizaciones que respalden la viabilidad del proyecto.
- Estar dispuesto a ceder participación sin perder visión: Recibir inversión estratégica implica compartir el control. El reto es ceder sin renunciar a la esencia del proyecto.
Juan Milton recuerda que los fondos e inversionistas evalúan no solo el negocio, sino al equipo que lo lidera. “Un gran producto con un equipo débil no inspira confianza. En cambio, un equipo sólido puede incluso levantar inversión para un proyecto que aún está en fase temprana”. Financiar un negocio no es simplemente una tarea financiera. Es un ejercicio de visión, confianza y disciplina. Es entender que el capital es un medio, no un fin, y que solo tiene sentido si permite construir empresas con impacto, resiliencia y propósito.
Conocemos más sobre Juan Milton Guillermo Molina Botrán
Juan Molina Botrán es codirector de Grupo HAME, especialista en la estructuración de portafolios de inversión, nuevos negocios y financiamiento estratégico. Su experiencia combina la gestión de grandes conglomerados agroindustriales con la promoción de modelos de negocio sostenibles y escalables en mercados emergentes. Es reconocido por su visión de largo plazo, su capacidad de conectar capital con propósito y su compromiso con el desarrollo económico responsable en América Latina.