Dada la respuesta de Vueling, el afectado, defendido en los tribunales por reclamador.es, reclamó a la aerolínea. Tras negarse a llegar a un acuerdo, el caso se terminó judicializando y, aquí, el juez del Juzgado de Primera Instancia de Gavà ha dictado sentencia condenando a Vueling a pagar una compensación económica por la cancelación del vuelo entre Barcelona y Jerez, además de obligar a la aerolínea a asumir los gastos que tuvo que hacer frente el pasajero, que viajaba con sus dos hijos. En total, Vueling deberá pagar 1.747,98 €. Además, el juez impone la condena en costas por temeridad a la aerolínea, considerando que la oferta de 50 € realizada por Vueling fue claramente insuficiente y alejada de la normativa aplicable.
Derecho a recibir compensaciones justas
Para Jorge Ramos, abogado de reclamador.es que defendió a esta familia ante Vueling, “este es el claro ejemplo de la indefensión de muchos viajeros y viajeras frente a las grandes compañías aéreas. Ofrecer 50 € por una cancelación de vuelo sin causa de fuerza mayor, cuando el Reglamento Europeo establece claramente 250 € por pasajero en vuelos de hasta 1.500 km, refleja que algunas aerolíneas siguen sin cumplir sus obligaciones legales”.
Según el abogado, “muchas personas desconocen los derechos que les otorga la normativa europea y terminan aceptando ofertas mínimas. Sentencias como esta nos recuerdan que los pasajeros no están solos y que la Justicia ampara su derecho a recibir compensaciones justas y proporcionales”.
“Y este no es un caso aislado o que únicamente ocurra con esta aerolínea. En reclamador.es recibimos cada año miles de consultas de viajeros que se ven indefensos frente a los abusos de las grandes compañías, situaciones en las que las aerolíneas no asumen sus obligaciones de, por ejemplo, pagar las noches de hotel que las personas afectadas deben asumir por la cancelación de un vuelo, sea o no culpa de la compañía aérea. Por esto, el mensaje es claro, reclamar funciona, las sentencias lo demuestran y los pasajeros no tienen por qué conformarse con ofertas simbólicas”, concluye Jorge Ramos.