Esas características peculiares del sector turístico de la Comunidad de Madrid —a las que se añade la desestacionalización como un factor importante que facilita una distribución anual más equilibrada— “aportan un mayor efecto multiplicador sobre la actividad económica de la región”, como subraya el estudio elaborado por el profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos, Fernando Pinto.
En términos comparativos, la Comunidad de Madrid multiplica por ocho el peso del MICE sobre el total de la actividad turística nacional (26,1% frente al 3,2% en España), atrae una proporción mayor de turistas internacionales (29,3% frente al 11,2%) y supera en más de 50 euros el gasto medio diario del visitante internacional (404,22 euros frente a 348,00). En resumen, es un tipo de turismo mucho más rentable que el tradicional modelo de “sol y playa”, ya que se basa en la diversificación y el alto valor añadido.
El turismo de eventos en la Comunidad de Madrid, también conocido como MICE, por sus siglas en ingles —Meetings (reuniones), Incentives (incentivos), Conferences (conferencias) y Exhibitions (exhibiciones)—, centra su actividad en eventos relacionados con los negocios, la cultura, y los acontecimientos deportivos.
Esta especialización se traduce en una aportación superior al PIB regional que la de otras ramas turísticas con menor productividad, ya que tiene más capacidad de generar empleo de mayor calidad, atraer inversiones y reforzar la competitividad de la economía española y madrileña. Es un tipo de turismo que impulsa a la Comunidad de Madrid como sede de referencia a nivel global para la realización de este tipo de actividades.
En términos absolutos, en 2024 la Comunidad de Madrid registró 54.784 reuniones con 2,58 millones de asistentes, concentrando el 24,5% de los participantes nacionales en este segmento. El impacto económico del turismo de reuniones en la Comunidad de Madrid fue en ese año, aproximadamente, un 2% del total del PIB regional. “Este impacto del turismo ascendió a 5.674 millones de euros, de los cuales 2.809 millones corresponden a impacto directo y 2.865 millones a efectos indirectos”, añade el informe, según el cual “la evolución presente y futura del turismo de eventos en la Comunidad de Madrid está muy vinculada a las dinámicas del turismo a nivel internacional y nacional”, que presentan generalizadas tendencias alcistas actualmente.
En el ámbito internacional el turismo se consolida como una de las principales actividades vinculadas con la prestación de servicios. Su contribución se estima en el entorno del 10% del PIB mundial y es responsable de, aproximadamente, uno de cada diez empleos, según el World Travel & Tourism Council.
Mientras, a nivel nacional el sector del turismo es uno de los principales motores del crecimiento y la competitividad de la economía española. En 2023 generó 431.000 millones de euros (15,3% del PIB nacional) y 2,9 millones de empleos equivalentes a tiempo completo (14,6% del empleo nacional).
El estudio cita como ejemplo del modelo la actividad de IFEMA Madrid, cuyos resultados consolidados son 5.779 millones de euros de facturación, 42.000 empleos equivalentes y 1.064 millones de contribución fiscal, con un multiplicador económico de 25. O lo que es lo mismo: cada euro de facturación de IFEMA genera 25 euros de valor añadido a la Comunidad.
Otros ejemplos son el festival de música Mad Cool, que en 2023 facturó 46 millones de euros y más de 6.700 empleos de corta duración, con un multiplicador económico de 23; el Mutua Madrid Open, que generó facturaciones en el entorno de 40-45 millones; y la Rock’n’Roll Running Series Madrid 2023, que superó los 48 millones. Todos estos eventos multiplicaron por 1,8-2,1 el impacto económico total.
El informe concluye que “el turismo de eventos en la Comunidad de Madrid constituye un pilar importante de competitividad regional. La evidencia cuantitativa —con el PIB turístico en máximos, multiplicadores económicos por encima de la media y retornos fiscales robustos— y los beneficios intangibles —marca-ciudad, atracción de talento, redes empresariales y cohesión social—, añade, “justifican una estrategia sostenida de apoyo y de mejora institucional y garantizarán que cada euro público invertido retorne a la sociedad madrileña en forma de crecimiento, empleo y recaudación”.