Taiwán fue bautizado como “Formosa” en el siglo XVI cuando los navegantes portugueses quedaron deslumbrados por la exuberante belleza de la isla. Un siglo después, los españoles se asentaron en el norte, dejando una huella histórica que en 2026 cumple 400 años y sigue manteniéndose actualmente en los fuertes de San Salvador y Santo Domingo, así como el cabo Sandiaojiao, transliteración al mandarín de “Cabo Santiago”.
La naturaleza es uno de los grandes tesoros de Taiwán, con nueve parques nacionales y topografía mayoritariamente montañosa que incluye más de 200 picos por encima de los 3.000 metros de alto, convirtiéndolo en destino ideal para los amantes del alpinismo. Además, Taiwán cuenta con una red de rutas ciclistas espectaculares y sostenibles que permiten descubrir algunos de sus rincones más bellos de forma respetuosa con el medio ambiente.
La gastronomía taiwanesa es otro de sus grandes atractivos, fruto de su clima favorable, ubicación geográfica y siglos de intercambios culturales. Su cocina, reconocida a nivel internacional, cuenta con 53 restaurantes galardonados con estrellas Michelin en la Guía Michelin 2025. Destacan también la calidad de sus frutas, tradición milenaria del té, con especialidades tan apreciadas como el Wenshang Pouchong o el icónico té de perlas con leche (bubble tea), así como sus mercados nocturnos, una visita indispensable para conocer la auténtica vida taiwanesa. Esta riqueza cultural se refleja también en su oferta de museos y galerías, como el Museo Nacional del Palacio, uno de los cuatro museos más importantes del mundo por su colección de artes milenarias orientales.
Taiwán es un destino con un gran atractivo turístico, reconocido con numerosas distinciones internacionales. En 2025 fue nombrado por tercer año consecutivo “Destino Favorito de Aventuras” por la publicación estadounidense Trazee Travel y tres parques nacionales fueron certificados como destinos verdes por los Green Destinations Awards.
La sociedad taiwanesa es libre, plural y generosa, y destaca por la hospitalidad con la que acoge al visitante extranjero, haciéndole sentir, desde el primer momento, como en casa.