Fannie Mae y Freddie Mac, las dos empresas gubernamentales de las que depende aproximadamente la mitad del colosal mercado hipotecario estadounidense, ya participaban activamente en la compra de hipotecas. Además, los rendimientos del Tesoro continuán actuando como suelo para los tipos de interés a más largo plazo, mientras que los elevados precios de la vivienda, determinados por la oferta y la demanda, siguen siendo el principal obstáculo para la asequibilidad. En nuestra opinión, la moderación de la inflación y el debilitamiento del mercado laboral deberían favorecer una caída de los rendimientos a lo largo de este año, con independencia de las compras de hipotecas por parte del Gobierno. No obstante, para mejorar considerablemente el acceso a la vivienda, es necesario que haya mucha más oferta.