Desde Rhombus, firma especializada en estrategia financiera, M&A y gestión patrimonial, señalan que este año será clave para la consolidación de estas estructuras entre empresarios con patrimonios complejos o tras eventos relevantes de liquidez, como la venta de compañías o la entrada de capital.
“Para empresarios que han cerrado operaciones importantes o gestionan estructuras patrimoniales sofisticadas, un family office deja de ser una opción y se convierte en una herramienta estratégica para transformar el valor creado en un legado sostenible, minimizando riesgos fiscales y operativos”, explica Sandra Rams, Strategic Consultant de Rhombus.
La evolución del mercado refleja una mayor sofisticación en la gestión patrimonial. Según datos de la CNMV, los activos vinculados a vehículos de inversión colectiva y estructuras privadas continúan creciendo, impulsados por la necesidad de diversificación, planificación sucesoria y protección ante la incertidumbre macroeconómica.
Por qué un MFO experto en M&A marca la diferencia
Desde Rhombus subrayan que, en el entorno empresarial que plantea la coyuntura actual, contar con un asesor que combine visión transaccional y patrimonial adquiere un valor fundamental al acompañar al empresario en todo el ciclo de creación de valor desde la identificación de oportunidades hasta la ejecución y el seguimiento post-transacción.
“Un MFO especializado en M&A asegura que cada decisión de inversión o desinversión esté alineada con los objetivos patrimoniales y empresariales a largo plazo”, explica la Strategic Consultant de Rhombus. Esta integración es clave para planificar crecimiento, protección y reinversión del capital en un contexto de elevada incertidumbre macroeconómica, inflación persistente y cambios regulatorios.
Por otro lado, “un MFO con enfoque transaccional permite identificar sectores y compañías con potencial, estructurar coinversiones y acceder a activos exclusivos que, de otro modo, quedarían fuera del alcance del inversor individual. Este modelo facilita negociar mejores condiciones, ajustar el perfil de riesgo y mantener una visión dinámica de la cartera, algo esencial en mercados volátiles”, detalla Rams.
Cómo asegurar el éxito antes y después de la venta
Otro momento crítico en el que el papel del MFO resultará determinante en 2026, según Rhombus, es la preparación de una venta empresarial o un proceso de captación de capital. El MFO actúa como socio estratégico desde la valoración y estructuración de la operación hasta la integración posterior, garantizando que el éxito financiero se traduzca en estabilidad y crecimiento patrimonial a largo plazo.
Como diferencial, Rhombus apuesta por un enfoque híbrido que combina estrategia en M&A, gestión patrimonial integral y planificación familiar. “Este modelo asegura que cada decisión financiera esté alineada tanto con la maximización del valor económico como con la preservación del legado familiar, algo que los modelos tradicionales no ofrecen de forma integrada” concluye Rams.