“En plena temporada de decisiones financieras, es clave revisar, ordenar y proteger el patrimonio familiar. Iniciar el ejercicio sin una planificación clara suele salir caro, tanto económica como emocionalmente”, explica Carmen Pérez-Pozo Toledano, fundadora y CEO de Grupo Pérez-Pozo.
Con el objetivo de ayudar a las familias españolas, desde Grupo Pérez Pozo comparten cuáles son cinco errores patrimoniales más comunes y cómo evitarlos:
1. Confundir ahorro con planificación patrimonial
Ahorrar sin una estrategia clara es uno de los errores más habituales. Muchas familias acumulan dinero sin tener en cuenta aspectos clave como la fiscalidad, la inflación o la diversificación. La planificación patrimonial permite dar sentido al ahorro, alineándolo con objetivos vitales como la jubilación, la protección familiar o la sucesión.
2. Tomar decisiones financieras impulsivas
Actuar desde la urgencia suele generar pérdidas innecesarias. Esto puede ser: cancelar inversiones, rescatar planes de ahorro o asumir nuevas deudas sin analizar las consecuencias. Contar con un plan previo permite tomar decisiones con calma y visión de futuro.
3. No revisar testamentos y seguros (hasta que ya es tarde)
Muchos testamentos, seguros y poderes están desactualizados sin que sus titulares sean conscientes. Cambios familiares o normativos pueden convertirlos en un problema serio. No revisarlos periódicamente puede provocar conflictos entre herederos y un sobrecoste fiscal innecesario.
4. Desconocer el impacto fiscal de las decisiones patrimoniales
Vender un inmueble, realizar una donación o reestructurar inversiones sin asesoramiento puede implicar una carga fiscal inesperada. Muchas familias toman decisiones sin calcular su impacto impositivo, lo que acaba erosionando el patrimonio. La prevención fiscal es una herramienta esencial de protección.
5. Pensar solo en el corto plazo y no en el legado familiar
Centrarse únicamente en llegar a fin de mes sin una visión de largo plazo es un error recurrente. La gestión patrimonial no va solo de números, sino de ordenar el patrimonio y el legado familiar. La ausencia de planificación sucesoria sigue siendo una de las principales fuentes de conflictos familiares.
Planificar el año es proteger el patrimonio
Más allá de los números, una buena planificación patrimonial aporta tranquilidad. “Cuando una familia sabe que su patrimonio está ordenado y protegido, toma mejores decisiones y reduce el estrés financiero”, señala Carmen Pérez-Pozo Toledano.
La gestión patrimonial es un proceso continuo que combina estrategia, prevención y acompañamiento humano. Revisar y ordenar tu patrimonio con un plan claro, permite anticiparse a problemas, aprovechar oportunidades y evitar errores difíciles de corregir.