Esta nueva regulación llega además en un contexto de clara desinformación del consumidor. Según una encuesta realizada por Camby, más del 80 % de los consumidores reconoce no entender con claridad lo que contrata ni cómo se calcula su factura de la luz, lo que evidencia hasta qué punto el modelo de venta basado en la presión y la complejidad informativa deja al usuario en una posición de debilidad.
Esta nueva regulación no supone un freno a la actividad comercial, sino una redefinición profunda de cómo deben relacionarse las empresas con sus clientes. Medidas como la prohibición de llamadas comerciales no solicitadas, la grabación obligatoria de las conversaciones, el acceso del consumidor a esas grabaciones o la creación de la figura del Defensor del Cliente Eléctrico refuerzan un principio básico: el derecho del consumidor a decidir con información clara, transparente y sin presión.
Desde el punto de vista del marketing y la estrategia comercial, el mensaje es claro. Los modelos basados en la presión telefónica generan relaciones poco duraderas con los clientes, una elevada rotación de usuarios, costes de captación poco eficientes y un daño reputacional que acaba afectando al conjunto del sector energético.
En este contexto, Camby nace ya alineada con este nuevo marco. Desde su lanzamiento, la compañía ha apostado por un modelo de captación 100% digital, sin llamadas comerciales, en el que el consumidor mantiene el control del proceso y accede a una propuesta clara y comprensible desde el primer momento.
Las compañías que saldrán reforzadas de este nuevo escenario serán aquellas que apuesten por propuestas de valor reales, marketing transparente, educación del consumidor y un uso responsable de los datos y la tecnología para personalizar la experiencia sin invadir la privacidad.
En definitiva, esta regulación no es una amenaza para el sector energético, sino una oportunidad para profesionalizar la comercialización, elevar los estándares del mercado y reconstruir la confianza del consumidor sobre bases mucho más sólidas y sostenibles.