El acto global de entrega de este reconocimiento internacional, concedido en España por el Club Excelencia en Gestión, se ha convertido en un laboratorio de ideas para la sostenibilidad futura, en el que la evaluación de modelos de gestión, guiada por expertos, es esencial.
Todas ellas han incorporado, en su día a día y de manera transversal, metodologías que les ayudan a reducir la incertidumbre, tomar decisiones de una manera más ágil y anticiparse a escenarios complejos a través del reaprendizaje, de la comparación con otras organizaciones y la reformulación de sus estrategias cuando los resultados no son los esperados.
“La mayoría de las organizaciones que han sido reconocidas comparten algo esencial: no utilizan el modelo para evaluarse, sino para ‘pensarse’. No lo viven como un ejercicio puntual, sino como un sistema de gobierno y aprendizaje”, ha indicado durante su intervención Ignacio Babé, CEO y director general del Club Excelencia en Gestión.
El Sello EFQM certifica la utilización de modelos de gestión integrales que cimentan la coherencia entre propósito, estrategia, despliegue y resultados. Se trata de un proceso que funciona como instrumento de navegación hacia el futuro y el largo plazo, que incluye criterios de buen gobierno y herramientas adaptables de medición de resultados y de flexibilidad en entornos de incertidumbre.
Experiencias
El evento ha contado también con la participación de Tomás Pascual Gómez-Cuétara, presidente del Club Excelencia en Gestión y presidente de Pascual, y de Iosune Aguirre, COO de EFQM, que han aprovechado sus mensajes de bienvenida para recordar que cada vez son más las organizaciones que se animan a trabajar con el Modelo EFQM. Muchas de ellas de pequeñas y medianas dimensiones ya que la nueva versión de esta metodología es mucho más accesible y con fórmulas más flexibles, adaptadas a la realidad de cada caso.
Ambos han estado acompañados sobre el escenario por algunos de los representantes de las organizaciones homenajeadas, que han compartido con los asistentes sus experiencias reales con el uso del Modelo EFQM: Luis Miguel Jiménez, director de Calidad de Universitas XXI; Ylenia Lantigua, directora corporativa de Operaciones y Procesos de Hospiten; y Santiago de Taranco, fundador y CEO de Alberta Norweg.
Los tres han compartido algunas de sus impresiones después de un recorrido de varias evaluaciones, coincidiendo en la utilidad que les aporta el informe de evaluación. Un documento que recoge los hitos conseguidos y, sobre todo, las oportunidades de mejora, que han recomendado compartir con todo el equipo humano de la organización para implicarlos en los procesos de transformación.
Sus experiencias se combinaron con las recomendaciones relacionadas con la evaluación de Joseba Arano, director de servicios del Club Excelencia en Gestión. “Hay que tener en cuenta que el Sello EFQM no debe ser la meta, sino el punto de partida para una nueva etapa de mejora. Y es que la evaluación crea un entorno único que hay que aprovechar para alinear a la dirección y a toda la organización en torno a un plan de mejora integrado en la estrategia y la operación”.
El caso de Ilunion Hotels
Además de la entrega global de los reconocimientos, que se dividió en varios bloques, la jornada contó con una ponencia especial de José Ángel Preciados, consejero delegado de Ilunion Hotels, que también habló sobre la experiencia de esta organización en materia de gestión excelente. Pero, en su caso, como gran referente, ya que ha sido reconocida con el EFQM Global Award 2025, tras obtener una puntuación de 700 puntos EFQM en su evaluación, una de las más elevadas a nivel mundial.
“Trabajar con esta metodología nos obliga desde la humildad a mejorar constantemente, a ver cómo hacen las cosas otras organizaciones de sectores análogos, y siempre poniendo a las personas en el centro, porque sin una cultura interior ninguna estrategia funciona”, aseguró Preciados durante su intervención.