En línea con la Fiscalía Anticorrupción, la Sala procesa también al banco y avala el argumento del instructor, que estimó que no era creíble el desconocimiento alegado de estos hechos alegado por el banco. Todo esto llega gracias a los escritos, remitidos desde la cárcel, de Luis Pineda (AUSBANC), que permitieron abrir una pieza separada para juzgar tanto al banco como al ex presidente de la entidad. Un encarcelamiento, el de Pineda, que terminó resultando injustificado, porque se le absolvieron de todos los cargos en los que la trama criminal de BBVA pretendió imputarle.
Fuentes jurídicas cercanas a Francisco González señalaron que «asume la decisión de la sala con tranquilidad, y en el juicio oral tendrá la oportunidad de esclarecer todas las dudas y demostrar con hechos su inocencia».
El ex director de Riesgos del banco, Antonio Béjar, y el entonces responsable de Seguridad, Julio Corrochano, también se sentarán en el banquillo por su participación en la contratación del ex comisario Villarejo para espiar a empresarios y periodistas y tambiñen le encargó la destrucción de AUSBANC y su presidente Luis Pineda, objetivo que realmente lograron, pues AUSBANC se disolvió.
También están procesados el ex director de control interno, Eduardo Arbizu, el ex consejero delegado, Ángel Cano, el entonces responsable de los servicios jurídicos, Eduardo Ortega, el ex responsable de servicios jurídicos de España y Portugal, José Manuel García, y el empleado de la entidad Óscar Santos. BBVA se convierte por tanto en la única empresa del Ibex 35 español en sentarse en el banquillo por la contratación de empresas vinculadas al ex comisario Villarejo.
Tras este auto de la Audiencia Nacional el siguiente paso es que el Juzgado Central de Instrucción número 6 dicte el auto de apertura de juicio oral, lo que sentará en el banquillo a BBVA, al expresidente González y al resto de ex altos cargos del banco vasco.
Antes, la Fiscalía Anticorrupción tiene que presentar su escrito final de conclusiones, con las peticiones de condena, en una causa en la que se han acumulado numerosas pruebas incuestionables tanto contra el BBVA como contra su expresidente Francisco González.