Ubicado en la tranquila Calle de Albasanz, lejos del bullicio de la ciudad, La Taruka se ha convertido en un pequeño refugio para los amantes de la cocina latina. Su propuesta es clara y acertada, y está compuesta por platos tradicionales bien ejecutados, raciones generosas y un servicio que siempre nos hace sentir como en casa.
La carta de La Taruka es un recorrido por algunos de los sabores más emblemáticos del Perú y elaboran cada plato con un respeto absoluto por la receta original y una evidente atención al detalle.
El ceviche se convierte en la estrella indiscutible de su carta y destaca por su frescura y equilibrio. Mientras que la causa acevichada, combina suavidad y carácter en una mezcla que muchos describen como una auténtica explosión de sabor. Y si hablamos de los grandes clásicos, no podemos dejar de mencionar el ají de gallina, que se lleva buena parte de los elogios gracias a su cremosidad y sabor. Pero la experiencia no termina ahí. El arroz chaufa, los anticuchos, la papa rellena o los tallarines a la huancaína completan una oferta que invita a volver para seguir explorando. Todo ello acompañado, cómo no, de un buen pisco sour que completa la experiencia de la mejor manera posible.
Nuestra velada en La Taruka comenzó con unas riquísimas yuquitas fritas que llegan doradas y crujientes, acompañadas por una cremosa salsa huancaína elaborada con ají amarillo. Un plato que resulta perfecto para compartir al igual que la original causa acevichada que combina tradición y frescura. Una suave base de patata prensada, aliñada con lima y ají amarillo, que va coronada con ceviche y una intensa leche de tigre que potencia cada matiz.
Entre los platos principales, destaca el lomo saltado, uno de los grandes clásicos peruanos. En esta versión, el solomillo de ternera se saltea al wok con cebolla y tomate, logrando un equilibrio delicioso entre jugosidad, intensidad y aroma. Con una guarnición de arroz y patatas fritas, se convierte en una elaboración sabrosa y contundente con todo el sabor de Perú, aunque nuestro plato estrella fue el divertido tiradito de pulpo al olivo que preparan con finos cortes de pulpo bañados en salsa de aceituna botija, acompañados de chalaquita y un delicado aceite de cilantro que nos resultó absolutamente irresistible. Uno de esos platos que dejan huella y que nos harán volver muy pronto.
Para cerrar la experiencia, nada mejor que probar los originales postres que invitan a descubrir sabores tropicales y profundamente peruanos. El Chocolúcuma une la intensidad del cacao con la suavidad aromática de la lúcuma, mientras que Maracumango ofrece una propuesta fresca y exótica donde se encuentran la acidez del maracuyá y la dulzura del mango. Un final perfecto que disfrutamos hasta la última cucharada.
La Taruka nos conquista con una propuesta honesta, centrada en el sabor y en el cliente, consiguiendo convertirlo en uno de esos lugares que se recomiendan casi en voz baja, como un secreto bien guardado, que merece ser descubierto. Un restaurante auténtico y muy especial que una vez se conoce... ¡Nos obliga a volver antes de lo que teníamos previsto!
LA TARUKA
Dirección: Calle de Albasanz 44
28037 Madrid
Teléfono: 914 12 92 59
Ticket Medio: entre 25€ y 30€
Menú del día: 15€