En este contexto, IFS actúa como socio tecnológico estratégico del equipo, con una implementación progresiva de su plataforma que comenzó incluso antes de la confirmación oficial de su entrada en la competición. Inicialmente centrada en finanzas y compras, la solución se ha ampliado a áreas clave como la cadena de suministro, la producción, la calidad o la gestión de inventario e ingeniería.
TECNOLOGÍA PARA COMPETIR EN MILISEGUNDOS
En la Fórmula 1, donde cada decisión impacta directamente en el rendimiento, la capacidad de operar en tiempo real es crítica. La tecnología de IFS permite al equipo integrar datos de todas sus operaciones y optimizar recursos, facilitando decisiones más rápidas y precisas tanto en el diseño del coche como en la operativa de carrera.
Además, la automatización de procesos y la reducción de tareas manuales resultan clave para cumplir con el límite presupuestario y las exigentes regulaciones técnicas de la competición.
“IFS ha sido fundamental para ayudarnos a construir el primer nuevo equipo de Fórmula 1 en más de una década. Nos ha permitido escalar rápidamente, gestionar la complejidad y acelerar la innovación desde el inicio”, explica Tyler Epp, Global Head of Commercial Strategy de Cadillac Formula 1® Team.
Por su parte, Mark Moffat, CEO de IFS, destaca que “en la Fórmula 1, donde los milisegundos marcan la diferencia, la tecnología es un factor decisivo. Integrar IFS en las operaciones del equipo les permite ganar agilidad, optimizar recursos y mejorar su rendimiento”.
REGLAS Y PROCESOS QUE DEFINEN LA FÓRMULA 1
Más allá de la velocidad en pista, la Fórmula 1 está gobernada por una serie de procesos poco conocidos pero absolutamente críticos para competir. Uno de los más exigentes ocurre justo antes de que el coche salga del garaje.
Como explica Laura Sturland: “Cuando el coche sale del garaje, tienes que informar a la Federación Internacional del Automóvil (FIA) todas las piezas que hay en el coche. La FIA viene a revisar tu coche, comprueba los números de serie y comprueba que lo que les has dicho es correcto, así que IFS forma parte de esa transacción con la FIA y se asegura de que cumplimos.”
Este nivel de control significa que cada componente está trazado, registrado y auditado. No se trata solo de cumplir la normativa, si no que cualquier error puede suponer sanciones deportivas o incluso la descalificación.
- Cada pieza del coche tiene un número de serie y un historial completo.
- Existen límites estrictos de uso para ciertos componentes (como motores o cajas de cambios).
- El equipo debe demostrar en todo momento que cumple el cost cap, con auditorías detalladas.
- Cualquier modificación técnica relevante debe ser declarada y aprobada.
En este contexto, sistemas como IFS no son solo herramientas de gestión si no parte esencial del cumplimiento regulatorio y, en última instancia, del rendimiento en pista. De hecho, la colaboración sitúa a IFS en uno de los entornos más avanzados y exigentes en el uso de datos, convirtiendo a la Fórmula 1 en un banco de pruebas real para demostrar el impacto del software en condiciones extremas.
Más allá del ámbito deportivo, este caso refleja una tendencia creciente en sectores industriales como la fabricación, la energía o las utilities, como es la necesidad de integrar operaciones, automatizar procesos y tomar decisiones en tiempo real para ganar competitividad.
Cadillac Formula 1® Team no solo compite en la pista, sino que también pone a prueba cómo la tecnología puede redefinir la forma de construir y operar organizaciones complejas desde sus cimientos.