“La porra del Mundial nació casi por accidente, como una iniciativa interna para animar el ambiente en la oficina durante los partidos”, explica Albert Sorano, CEO de Sesame. “En el equipo hay mucha afición al fútbol y empezamos simplemente queriendo ver juntos los encuentros en el videowall que tenemos en Sesame y hacer una porra entre compañeros. Vimos que esto estaba generando conversaciones nuevas, acercando a personas de distintos equipos y creando una experiencia compartida alrededor del Mundial. En ese momento tuvimos claro que tenía sentido abrirla también a nuestros clientes”.
Además, explica que “lo interesante no es solo acertar o fallar un resultado, sino todo lo que ocurre alrededor: los comentarios en tiempo real, las bromas en el chat, el ranking que se mueve cada día y ese espacio común que se genera, incluso entre personas que trabajan en remoto o en centros distintos. En los primeros días ya hemos visto miles de pronósticos registrados, lo que confirma que había ganas de vivir el Mundial también desde la empresa”.
La dinámica de la porra es sencilla, se pueden pronosticar todos los partidos del torneo hasta el pitido inicial y la puntuación depende del grado de acierto. A partir de ahí, cada empresa decide si quiere asociar premios o reconocimientos a la participación y a los mejores resultados, o si prefiere mantenerlo como un juego informal.
Más allá de la mecánica, la propuesta se orienta a utilizar un evento global como el Mundial para reforzar la comunidad interna, generar conversación transversal entre áreas y ofrecer un punto de encuentro común durante las semanas del campeonato, especialmente útil en organizaciones híbridas o distribuidas.