El local madrileño no pasa desapercibido con sus quinientos metros cuadrados repartidos entre una sala interior amplia y una terraza de aire parisino, con capacidad para más de doscientos comensales. El interiorismo juega a dos bandas, entre lo elegante y lo vanguardista, sin perder de vista algún que otro guiño a Madrid, la ciudad que lo acoge.
En la cocina manda la tradición, aunque con acento propio. Al frente del horno está Giuseppe Grasso, un maestro pizzero napolitano con casi veinte años de oficio repartidos entre Italia, Reino Unido, Estados Unidos y España, responsable de una pizza napolitana elaborada de forma completamente artesanal. Le acompaña Luis Marval, chef ejecutivo con una trayectoria marcadamente internacional, que firma el resto de una carta pensada para compartir. En ella encontramos antipasti, pastas y especialidades italianas, con la Pasta alla Valentina, trufada y coronada de queso, como una de las grandes protagonistas.
Y es que aquí nada es casualidad, ni siquiera el horno que ha sido fabricado a medida específicamente para este restaurante, con el único objetivo de que cada pizza salga con el punto exacto que exige la tradición napolitana. Las masas, se elaboran a diario en el propio local y logran enamorarnos desde el primer bocado.
Nuestra visita comenzó con el Queen B Pomodoro, una burrata cremosa servida junto a tomates frescos aliñados con albahaca, ajo, orégano, sal y pimienta. Un entrante que resume en un solo bocado la esencia de la cocina italiana con sencillez, producto de calidad y mucho sabor.
Para quienes buscan algo más goloso antes del plato principal, el Truffle Golden Bread es una apuesta segura. Una pizzeta dorada al horno, cubierta con crema de ricota, trufa, aceite de trufa y albahaca. Crujiente por fuera, untuosa por dentro, y con ese aroma a trufa que engancha desde el primer bocado.
En el apartado de pizzas, Gruppomimo no defrauda. La Pizza Dear Margherita, con salsa de tomate, mozzarella fior di latte y albahaca, es el clásico que nunca falla. Pero si se busca algo más sofisticado, la Truffle Mafia eleva la propuesta con crema de ricotta a la trufa, mozzarella fior di latte, champiñones, trufa fresca, aceite de trufa, burratina y albahaca. Una pizza que combina cremosidad, sabor y ese punto gourmet que ya se ha convertido en el sello de la casa.
Del apartado de las pastas nos decantamos por la Pasta alla Valentina. Unos irresistibles spaghettis al tartufo que preparan directamente en una rueda de Pecorino DOP con trufa fresca. Un ritual en mesa que no solo es un espectáculo visual, sino que también se convierte en una explosión de sabor intenso y envolvente.
Para terminar, la carta de postres invita a no dejar nada en el tintero. El Passion Strike nos sorprende con un merengue ligero y crujiente, aromatizado con fruta de la pasión y frutos rojos. Una opción ideal para quienes buscan frescura y un toque ácido tras la comida. Y para los más golosos, el Cheat Bomb es un rotundo acierto. Unos divertidos bocados de tiramisú tipo trufa sobre una nube de mascarpone cremoso, coronados con virutas de chocolate negro. Una receta adictiva a la que resulta imposible resistirse.
Entre trufa, pasta, pizza y postres con personalidad, Gruppomimo confirma por qué se ha convertido en una de las direcciones favoritas de Madrid para quienes buscan una cocina italiana con carácter propio. Este verano, con este desembarco, Madrid gana un nuevo templo de la pizza napolitana y el Gruppomimo suma una capital más a un mapa que ya no deja de crecer. ¿Os podréis resistir?
Gruppomimo Madrid
Dirección: Plaza de Manuel Becerra, 17
28028 Madrid
Teléfono: 919 01 43 01
Ticket medio: 25 €
Web: https://www.gruppomimo.com/es/nos-restaurants