Y es que en El Palace no existen "opciones sin gluten". Toda la carta es, desde el primer hasta el último plato, 100 % libre de gluten, permitiendo que cualquier comensal comparta la misma experiencia gastronómica alrededor de la mesa, sin diferencias ni adaptaciones de última hora. Una filosofía que convierte la seguridad alimentaria en un punto de partida y no en un añadido.
Ese compromiso se sustenta además en la formación continua del equipo. El restaurante cuenta también con el distintivo "Restaurante Gluten Free" otorgado por ACEPA (Asociación de Celíacos del Principado de Asturias), una acreditación que certifica el conocimiento y los protocolos necesarios para evitar la contaminación cruzada, uno de los principales retos para las personas con enfermedad celíaca.
Uno de los grandes logros de El Palace es que ha conseguido que recetas tradicionalmente difíciles de adaptar al mundo sin gluten mantengan toda su esencia. Elaboraciones como sus célebres Croquetas cremosas de jamón, el clásico que hace volver a los comensales una y otra vez, es uno de los ejemplos más claros.
Otros rebozados, como los Calamares de potera o los Bocartes fritos conservan la textura, el sabor y el punto de fritura que se espera de ellas, demostrando que una cocina sin gluten puede alcanzar el mismo nivel gastronómico que cualquier otra cuando existe técnica, conocimiento y una cuidada selección de materias primas.
La propuesta culinaria del restaurante combina el recetario asturiano con una mirada contemporánea y una clara apuesta por el producto de temporada, como sucede ahora mismo con el bonito del norte, que se puede disfrutar en distintas propuestas, como el Rollo de bonito o el Taco de bonito al ajillo.
También aparecen en la carta imprescindibles como el Pulpín de pedreru, el Salpicón de pixín y langostinos, o lo que todo visitante viene buscando probar en Asturias: la Fabada clásica y el Cachopo de jamón y queso.
Entre los postres caseros, que los propios usuarios de Celicidad sitúan entre los grandes atractivos de la experiencia, se encuentran algunos como el Tiramisú con helado de pistacho, la Sopa de fresas con bizcocho de chocolate y vainilla o la Tarta de queso con frutos rojos.
La experiencia gastronómica se completa con una cuidada carta de vinos y una propuesta de coctelería internacional, con clásicos perfectamente ejecutados y creaciones propias que convierten tanto el aperitivo como la sobremesa en una prolongación natural de la experiencia en El Palace.
A ello se suma un enclave privilegiado en pleno corazón de Cimadevilla. Situado junto al puerto deportivo de Gijón, El Palace dispone de dos terrazas, una con vistas “a Pelayo” y al paseo marítimo y la que mira a la histórica Torre del Reloj, completando una experiencia que trasciende lo puramente gastronómico.
Desde su creación, el Ranking Celicidad reconoce el esfuerzo de aquellos restaurantes que trabajan con rigor para ofrecer una cocina segura a las personas que deben seguir una dieta estricta sin gluten. Que El Palace vuelva a formar parte de este exclusivo grupo confirma el camino emprendido por el establecimiento gijonés: demostrar que la alta cocina sin gluten no necesita renunciar al sabor, la tradición ni al disfrute de compartir mesa.
Eventos privados
Sus diferentes espacios permiten celebrar también reuniones familiares, eventos de empresa y celebraciones privadas con la tranquilidad de que todos los invitados disfrutan exactamente del mismo menú. Y es que en El Palace los comensales que no toman gluten pueden compartir cada elaboración con absoluta normalidad, sin preocuparse de preguntar qué lleva cada propuesta, porque la gastronomía debe ser un elemento de unión y no una preocupación.