En lo referente a la afiliación media desestacionalizada a la Seguridad Social, en julio alcanzó las 22.288.120 personas, casi 80.000 más que en junio. Frente al mismo mes de 2026, este indicador ha avanzado un 3 %, lo que significa que actualmente hay 638.667 personas más en situación de alta laboral.
Dentro de la población afiliada a la Seguridad Social, hay 3.407.558 personas extranjeras, el 15 % del total. Son 77.579 más que el mes pasado (+2,3 %). En comparación con hace un año la afiliación de este colectivo ha aumentado en 408.333
personas. De manera relativa esto supone un incremento del 13,6 %.
Si se analiza esta evolución con respecto a la del conjunto del país, se observa el protagonismo creciente que tienen los trabajadores extranjeros en el aporte a la afiliación. Así, mientras que la variación interanual del total de la afiliación media
desestacionalizada ha oscilado desde enero de 2025 entre el 2 % y el 3 %, la de las personas procedentes de otros países ha sido significativamente superior, marcando una tendencia especialmente ascendente durante 2026, llegando a crecer un 11,3 % en junio y un 13,6 % en julio.
El proceso de regularización extraordinaria de personas migrantes terminó el pasado 30 de junio y, como consecuencia de este proceso, al cierre de ese mes ya se percibían señales al alza en los grandes indicadores del mercado laboral. Unos signos que se han confirmado en julio, con la afiliación en máximos gracias al empuje de los trabajadores extranjeros.
Asimismo, junio y julio también han sido los dos primeros meses desde el comienzo de 2025 en los que la cifra de paro registrado entre personas extranjeras ha evolucionadoal alza, aumentando un 3 % en junio y un 9,5 % en julio, mientras que la tendencia general del paro registrado sigue estable a la baja, con un descenso del 4,7 % con respecto al año anterior en junio y del 3,9 % en julio.
La construcción y las actividades vinculadas a las telecomunicaciones y la informática, en auge entre la población extranjera
Otra de las claves de la evolución de la población extranjera que trabaja en España también pasa por el tipo de empleos a los que se dedican. En los últimos diez años se ha producido una mayor fragmentación de las actividades en las que se distribuyen estos trabajadores, que entonces estaban especialmente vinculados a la hostelería y el comercio, y ahora cobran relevancia en profesiones de alto valor, como las relacionadas con la informática, o con sectores clave para la economía como la construcción y el transporte y almacenamiento.
En este sentido, la afiliación media no desestacionalizada muestra que, en junio de 2026 (dato más reciente disponible), el 21 % está vinculada a la hostelería, un 15 % al comercio al por mayor y al por menor y un 12 % a la construcción.
Una fotografía diferente a la que había hace una década. Entonces, la hostelería tenía todavía más peso, aglutinando en junio de 2016 a uno de cada cuatro trabajadores extranjeros, una cifra cuatro puntos más elevada que la actual. Asimismo, el comercio al por mayor y al por menor agrupaba entonces al 20 %, frente al 15 % de ahora. No obstante, ese salto también se puede achacar, en parte, a la redistribución de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE), que ya no incluye en este grupo la reparación de vehículos de motor y motocicletas.
Otro cambio reseñable es el creciente peso de la construcción, a la que ahora se dedican el 12 % (9 % en 2016) o el transporte y almacenamiento, donde están afiliados el 7 %, dos puntos porcentuales más que hace una década.
También resulta reseñable la relevancia que han cobrado las actividades informáticas y de telecomunicaciones: el pasado junio, un 4 % de los afiliados extranjeros estaban vinculados a la categoría de «telecomunicaciones, programación informática, consultoría, infraestructura informática y otros servicios de información». En el mismo mes de 2016 había un 2 % en información y comunicaciones, una rama que, además de agrupar las actividades ya mencionadas, también incluía otras como las de edición o distribución de contenidos.
Asimismo, también han incrementado su presencia relativa ramas como las «actividades profesionales, científicas y técnicas» o los «actividades sanitarias y de servicios sociales», que han sumado un punto porcentual desde 2016.