El mercado en el que se mueven hoy las pymes es cada vez más competitivo. Lo que unido a una crisis que se empieza a alejar, pero que aún condiciona muchas actividades lleva a que sea muy necesario encontrar fórmulas para financiarse. Fórmulas que no dependan tanto de los créditos cuando llega un gasto inesperado, que por otra parte es bastante habitual. Un cambio en el clima puede llevar a que la tan esperada cosecha se eche a perder de la noche a la mañana, o que una inundación arruine todo el stock de un almacén.
Afortunadamente hay soluciones más allá de las entidades financieras, que hoy no están por la labor de prestar dinero a nadie. El descuento de pagarés es uno de los métodos más usados en la actualidad. Veamos por qué.
Una solución para pequeños y medianos empresarios
Cuando hablamos de pymes, nos referimos en realidad al que sin duda es el entramado productivo más importante que existe. Y es que nadie puede negar que los autónomos y pequeños empresarios son realmente quienes están sosteniendo la economía en estos momentos. A pesar de ser los más vulnerables cuando surgen imprevistos. Un problema de liquidez puede acabar de un plumazo con la estabilidad de un proyecto de este tipo. Hasta puede llevar a tener que cerrar por no ser capaces de afrontar los gastos. Y lo más sorprendente es que puede haber pagos pendientes que podrían salvar la situación.
¿Por qué puede haber dinero retenido en una empresa?
En el mundo comercial se manejan con frecuencia los pagarés. Estos son documentos en los que un cliente se compromete a pagar determinada cantidad en una fecha determinada. Con ellos se pueden adquirir bienes y servicios y cubrir los costes una vez que se ha obtenido un determinado rendimiento, lo cual para una empresa suele ser bastante interesante.
El problema está en que puede ser necesario contar con ese dinero antes del vencimiento. En este caso, al no haber llegado a la fecha acordada, el cliente no tiene porqué pagar, y es cuando el descuento de esto pagarés es la solución para financiar proyectos o cubrir ciertos pagos.
Cuál es la ventaja del descuento de un pagaré
El principal beneficio que tiene este fórmula es que permite disponer de liquidez cuando los pagos se encuentran retenidos por tener muchos pagarés. Estos se convierten en dinero en efectivo, reduciendo el impacto que produciría un retraso en el pago de algo que es vital para el avance de la empresa.
Otro punto a favor es que se reduce la morosidad. De hecho, si todos los pagarés se descuentan la empresa no tendrá ningún cliente moroso, porque es la entidad que hace el adelanto quien se encarga de gestionar y negociar con quien firmó el pagaré.
Además, cada pagaré se tramita de forma individual, de modo que es posible solicitar el descuento solo cuando es estrictamente necesario. Y repetir el proceso en el futuro sin que haberlo hecho antes condicione las operaciones.
En caso de que se quiera solicitar un préstamo, descontar pagarés no tiene ningún efecto negativo en la operación. El riesgo bancario que manejan los bancos para decidir si aceptan una operación de financiación no se ve afectado, al no aparecer como deuda ni ningún otro factor de peligro en los balances.
Por estos motivos, el descuento de pagarés es la mejor manera de financiarse cuando se buscan alternativas a los medios tradicionales. Si eres autónomo o tienes un pyme, tenlo en cuenta como fórmula para mantenerte a flote en caso de necesidad.