www.elmundofinanciero.com

UN JUEGO DE SIEMPRE

La historia del bingo, un juego que ha sabido reinventarse

La historia del bingo, un juego que ha sabido reinventarse

· ¿Quién no ha jugado alguna vez al Bingo?

jueves 06 de diciembre de 2018, 10:00h
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame

Seguro que te quedaste más de una Nochebuena en casa jugando con tu familia, aunque puede que por el camino perdieses el aguinaldo de ese año. O quizás una noche paseando por tu barrio, te topases con una de esas salas tan típicas y decidiste entrar para probar algo de suerte. La famosa imagen de las salas de bingo está en la mente de todos; grandes salones enmoquetados con colores llamativos, mesas redondas repartidas por toda la estancia, los empleados repartiendo cartones y comprobando las líneas, los clientes habituales con sus amuletos de la suerte y el continuo “cantar” de los números.

¡Qué emocionante es gritar “Bingo” cuando has conseguido tapar todos los números de tu cartón! Este sentimiento no es nuevo, ya que con los primeros juegos que Bingo los participantes ya disfrutaban de horas de diversión (y seguro que más de uno se llevó una alegría). Y sino que se lo digan a Edwin S. Lowe, que según la tradición popular, fue la persona que le puso el nombre al juego.

Se dice que en 1929, Lowe estaba en Atlanta disfrutando del Carnaval. Mientras observaba el jolgorio y todo lo que había a su alrededor, descubrió un juego que se llamaba Beano. En el Beano, una persona se encargaba de sacar fichas con números y decirlos en voz alta. Los participantes tenían unos cartones con números, y si el número que se nombraba estaba en su cartón, lo tapaban con una alubia (Beano viene de bean, que en en inglés significa alubia). Por tanto, si se tapaban todos los números, el participante tenía que gritar ¡BEANO!

Este juego acaparó la atención de Lowe, que quiso participar. Sin embargo, tal era la pasión que despertaba el juego, que le fue imposible. Entonces se quedó observando a las personas que jugaban, dándose cuenta de lo mucho que lo disfrutaban y la emoción que despertaba. Es más, la gente estaba tan enganchada que no quería dejar de jugar. Al final, después de muchas horas, el responsable del juego permitió a Lowe jugar y este pudo disfrutar de la emoción del Beano.

Le gustó tanto el juego, que antes de irse de Atlanta decidió comprar todo lo necesario para jugar al Beano (alubias incluidas). Ya en su ciudad, invitó a unos amigos a jugar al Beano y de nuevo, todos disfrutaron y se engancharon de la misma forma que los jugadores de Atlanta. En medio de una partida, uno de los participantes se estaba poniendo muy nervioso, porque sólo le faltaba un número para terminar. Cuando por fin salió, estaba tan contento que se equivocó y gritó ¡BINGO!

Y así fue como a partir de una curiosa equivocación, se cree que surgió el nombre actual de este juego de azar. Y así Lowe popularizó el Bingo y lo extendió no sólo por todo Estados Unidos, sino por el resto del mundo.

Aunque el bingo se considere un juego para ganar dinero, en Estados Unidos se consolidó como una forma de recaudar fondos. Los miles de bingos semanales organizados por toda la geografía del país ayudaban a iglesias, comunidades e incluso a reservas de nativos americanos.

Estados Unidos disfrutaba sin límites del Bingo, mientras que en España estaba prohibido. Desde 1922, el juego estaba prohibido en el país y las únicas formas de jugar era de forma clandestina. Sin embargo, todo eso cambió en 1977 gracias a la aparición en escena de la Democracia. Se emitió un Decreto Ley que regulaba el juego, y con ello, permitía la entrada del bingo en nuestras fronteras.

Fue entonces cuando empezaron a aparecer las primeras salas de bingo, que día tras día reunían a muchas personas deseosas de cantar, al menos, una línea. La popularidad del juego fue en aumento, y tal fue el efecto que tuvo en la sociedad de aquella época, que Mariano Ozores estrenó “Los Bingueros” en 1979.

Con la llegada de Internet, fue necesario revisar la Ley del Juego y adaptarla a los nuevos tiempos. Fue entonces cuando en 2012 fue legal jugar por Internet en España. Gracias a esta nueva Ley, aparecieron muchos sitios online no sólo para jugar al Bingo, sino también para jugar juegos de casino como la Ruleta y el Blackjack.

Son muchos los sitios para jugar al bingo en línea, pero si es la primera vez que juegas por Internet, infórmate muy bien sobre los distintos bingos online recomendados. De esta forma no sólo jugarás de forma responsable, sino que podrás elegir un sitio legal y de confianza.

Hay muchas buenas opciones que cuentan con todas las licencias necesarias, como el bingo tombola.es. Este sitio sólo ofrece juegos de bingo, pero cuenta con varios juegos y promociones puntuales muy atractivas. Aprovecha su bono de bienvenida y monta tu propia sala de bingo en el salón de tu casa.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de EL MUNDO FINANCIERO

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.