Y es que las cosas han cambiado mucho desde el surgimiento del primer casino online, un hecho que ocurrió en un ya lejano 1994. Este fue el punto de partida de un mundo que no ha dejado de crecer año tras año hasta aglutinar y mover mucho dinero. Un ejemplo de dicha evolución queda reflejado a través de un estudio de la Fundación Codere, que especifica que el gasto absoluto de los jugadores españoles llegó por primera vez a los 35.000 millones de euros en 2015, un dato que ha ido aumentado en los años posteriores. Sin ir más lejos, durante el ejercicio pasado los ingresos brutos anuales ascendieron hasta los 687 millones de dólares, es decir, una subida de casi un 32% si lo comparamos con los datos del 2016.
Un sector con variedad de opciones
Una de las características más atrayentes de este sector es el gran abanico de posibilidades que ofrece al usuario para ganar dinero. Desde los casinos online hasta las apuestas deportivas, un mundo también en claro auge, son muchas las opciones que se brindan en dichas plataformas.
Pero el éxito del juego a golpe de clic no se justifica solamente por su gran variedad. En este caso, las nuevas tecnologías, con los smartphones a la cabeza, han permitido trasladar las partidas -y la posibilidad de ganar dinero- directamente al bolsillo. Así pues, con solo unos segundos, el usuario tiene la opción de acceder a dicho entretenimiento, ya sea mediante una partida al póker o jugando a las slots, más conocidas como las máquinas tragaperras.
La irrupción de este sector en los móviles ha llegado para quedarse. De hecho, ya lo apuntaba el vicepresidente ejecutivo de la Confederación Española de Empresarios del Juego -COFAR-, Eduardo Antoja, en una entrevista en Forbes: “las empresas han empezado a recopilar y analizar los datos sobre el uso y el funcionamiento de las máquinas; incluso en el sector presencial se están estudiando los micropagos y, además, los datos masivos ya se utilizan para comprender el cliente”.
La proyección del mercado
El crecimiento del sector del juego online es una obviedad, y ahora la duda es clara: ¿Será capaz la industria de los juegos de azar online de alcanzar una cifra de 9 dígitos en los próximos años?
Lo que puede parecer de antemano una barbaridad adquiere una dimensión real y posible en el caso del sector del juego digital. Así pues, durante el año pasado el mundo de las apuestas movilizó una cifra alrededor de los 13.300 millones de euros en España, un número que los expertos creen que continuará subiendo de forma gradual y contundente estos años venideros. Y es que mientras la crisis ha afectado y limitado prácticamente todos los ámbitos de la sociedad, en este caso, el del juego online, el efecto ha sido inverso. Quizá, posiblemente, porque la misma recesión económica incita a los españoles a probar con la suerte.