La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha examinado si los 800 millones que se gastan en becas universitarias ayudan a mejorar la igualdad de oportunidades. También ha revisado si los 300 millones que se destinan a becas predoctorales y postdoctorales contribuyen a impulsar la producción científica y la empleabilidad de los investigadores. De las universitarias concluye que se pagan tarde y que son bajas para el que vive fuera. De las de doctorado afirma que no elevan la producción científica y que deberían primar más la excelencia.
Estos dos nuevos informes de la Airef forman parte de una serie de siete que se conoce como Spending Review, un análisis de la eficiencia del gasto público en determinadas áreas que el Gobierno de Rajoy encargó a instancias de Bruselas.
Respecto a las becas universitarias, recomienda que se adelante la convocatoria y se concedan antes. En la actualidad el periodo para solicitarla se cierra en octubre, cuando ya ha comenzado el curso y los estudiantes han empezado a incurrir en gastos.