El sufijo -ismo que significa doctrina, sistema, modo o partido viene a ser aquella ideología política que se basa en el “no es no porque lo digo yo… y punto”. Si, ya lo sé, queda muy de madre harta de niño, pero no. Me refiero a una posición elevada al rango de doctrina y de valor político digno de encontrarse recogido en los estatutos de la organización.
En las elecciones del 2015 el PP sacó 123 diputados -los mismos que ahora el PSOE-, se tuvieron que repetir elecciones y Rajoy solo consiguió formar Gobierno a finales del 2016 gracias a una tormentosa abstención socialista que forzó la renuncia de Pedro Sánchez al escaño.
Ahora todo pinta a que los “noístas” profesionales nos van a llevar a nuevas elecciones. Y ya era hora. Que, después de dos meses sin ir a las urnas, me está entrando el mono.