¿Cuál es el papel de un traductor jurado?
Y es que muchos extranjeros deben traducir documentación para realizar los diferentes trámites que les requiere la administración. Y lo mismo le pasa a los españoles que van al extranjero y necesitan solicitar algún tipo de información o requerimiento que necesite acreditar documentación en el idioma del país donde se solicite.
Afortunadamente, ya es posible adquirir cualquier tipo de una traducción jurada online y recibirla en un plazo de unas 48 horas en cualquier punto de España. Y es que aunque internet permite el envío de información y su digitalización, el servicio de traducciones juradas es bastante peculiar además de que requiere de una certificación especial, no vale cualquier traductor ni empresa.
Los traductores que trabajen haciendo estas traducciones oficiales necesitan estar habilitados por el Ministerio de Asuntos Exteriores que es la entidad encargada de proporcionar esta acreditación.
Hay que tener en cuenta que los traductores jurados tienen una certificación, pero no son funcionarios propios de la Administración. Todo lo contrario, son un perfil profesional ajeno al Ministerio de Asuntos Exteriores, pero que ha sido reconocido por ellos para ejercer sus labores y poder transcribir todo tipo de documentos y papeles en la lengua que domine y en la que tiene la certificación.
Y es que esa es otra, la acreditación no vale para todas las lenguas e idiomas que habla el traductor. Para ello, debe pasar unas pruebas para cada idioma y superar un examen en la Oficina de Interpretación de Lenguas.
Hay dos formas más aparte de los exámenes de la Oficina de Interpretación de Lenguas. La otra es el reconocimiento del título de otro país de la Unión Europea que sea el equivalente al título extranjero.
En el pasado existía otra forma que era la convalidación del grado de Traducción e Interpretación siempre que se hubiese certifique que se ha superado un determinado número de créditos en traducción económica y jurídica.
Esta opción ya no sirve, pero en el pasado valía y hay algunos traductores que cuentan con la acreditación que han usado esta opción.
Las dos primeras los las válidas hoy en día, aunque lo más común es pasar las pruebas en las instalaciones dependientes del propio ministerio que es la Oficina de Interpretación de Lenguas.
Las traducciones juradas están reconocidas y reguladas por ley
Efectivamente, la ley establece que las traducciones juradas deben ser realizadas por profesionales de la traducción según el Real Decreto 2555/1977, de 27 de agosto. Por otro lado, otra normativa, el Real Decreto 2002/2009, de 23 de diciembre, establece que la documentación y las traducciones realizadas por estos profesionales no son cualquier traducción privada y para uso particular, sino que tienen carácter oficial y valen para presentar instancias y documentación oficial.
Los organismos y entidades que pueden pedir traducciones juradas en España es básicamente cualquier ente de la Administración Publica que deba lidiar con temas judiciales o administrativos en los que hay que incluir algún tipo de documentación del extranjero.
La validez y el papel de las traducciones juradas es como el rol de los notarios que acreditan la oficialidad de la documentación que se presenta, en este caso, en otro idioma debido a la imposibilidad de los empleados públicos de entender dicha lengua.
Puede servir para un proceso notarial, para una boda o para otro tipo de acto oficial en el que haya que lidiar con personas y acreditar un lenguaje extranjero.
En algunos casos, que no todos, es necesario acompañar los documentos con una traducción jurada, sin embargo, es conveniente en casi todos los procesos administrativos que requieran documentación en otro idioma.
Estos documentos son variados, pueden ser desde un permiso de residencia, la fé de vida, el DNI, las notas y el certificado académico de un estudiante para solicitar una convalidación en el Ministerio o bien testamentos, certificados médicos, o incluso de antecedentes penales para poder ejercer una profesión y alegar que no se tienen cuentas pendientes con la Justicia.
Lo mismo pasa con el mundo de la empresa y los negocios, muchos contratos y certificados de empresas deben presentarse ante autoridades oficiales que no entienden el lenguaje, y deben por tanto traducirse.
Esto es válido a la hora de abrir un negocio en otro país o solicitar un trabajo. Y es que el papel de los traductores jurados es imprescindible en este tipo de gestiones oficiales y por ello hay que acudir a estos profesionales acreditados por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Afortunadamente, ahora se puede hacer enviando la documentación por internet y recibirla traducida en tu casa en menos de 48 horas.