Los coches son un buen termómetro de la salud de la economía. Una vez superada la última crisis, las ventas de vehículos, sus exportaciones y el número de pasajeros crecieron con fuerza. Dos gráficos registran a la perfección esta tendencia.
Tanto el número de vehículos producidos como el de pasajeros ha aumentado de forma continuada desde 2010. Si a principios de siglo la fabricación de coches en todo el mundo no llegaba a los 60 millones, en 2017 se acercó a los 95. Pero desde entonces tanto el número de vehículos producidos como su valor en dólares han retrocedido ligeramente.